Cardiff Blavatsky Archive

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ESCRITURAS DE H P BLAVATSKY

Glosario Teosófico en Español

 

H P Blavatsky

Glosario Teosófico

S-Z

 

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S

S.- La décimanona letra del alfabeto inglés [y vigésima segunda del castellano]; numéricamente, sesenta. En hebreo, es la letra décimoquinta, Sámej, considerada como letra sagrada, porque “el sacro nombre de Dios es Sámej”. Su símbolo es un pilar o columna, y un huevo fálico. En geometría oculta, está representada como un círculo con dos diámetros en forma de cruz Å. En la cábala las “divisiones del Gran-Eden o paraíso” se hallan distribuídas de un modo similar. [En sánscrito, es la letra cuadragésimo sexta y la tercera sibilante del alfabeto. Suena lo mismo que la s castellana, mientras que de las otras dos letras sibilantes, la primera, que en las transliteraciones se expresa generalmente con una s., s.h, sh, s, z o V, suena casi como la z sibilante de los andaluces o como la V francesa de macon, y la segunda, que se expresa con los signos sh o s (lo cual se presta a continuas confusiones), suena como la ch francesa de machine. –Véase el artículo: CH.]

* Sa (Sánscrito).- Símbolo del proceso de inspiración. El zakti, modificación receptiva de la materia vital, es también llamado Sa. (Râma Prasâd). –En composición, al principio de la palabra, equivale a con, juntamente con, dotado de, etc.; v. gr. sabîja (sa-bîja) significa “con semilla”. –Véase: saha y sam.]

Sa o Hea (Caldeo).- Es la síntesis de los siete dioses en la mitología babilónica.

* Sâ (Egipcio).- Véase: Sacerdotisas.

* Sabacias.- Fiestas que celebraban los frigios en honor de Baco, llamado por otro nombre Sabacio. Consistían tales fiestas en danzas, carreras y transportes frenéticos.

* Sabâdha (Sánscrito).- Penoso, opresivo; desventajoso.

* Sábado de las Brujas.- Véase: Aquelarre.

* Sabaísmo.- Véase: Sabeísmo.

Sabalâswas.- Véase: Zabalâzvas.

* Sabali (Sánscrito).- Crepúsculo.

* Sabândhava (Sánscrito).- Igual significado que Svabândhava. (Véase esta palabra).

* Sabandhu (Sánscrito).- Pariente deudo, allegado; de la familia.

Sabao (Griego).- Nombre gnóstico del genio de Marte.

Sabaôth (Hebreo).- Un ejército o una hueste; de sâbâ: ir a la guerra. De ahí el nombre del dios de la guerra: el “Señor de Sabaôth [o de los ejércitos]”.

* Sabbannu (Pali).- Equivalente a la voz sánscrita sarvajña. –Véase esta palabra.

Sabda o Shabda.- Véase: Zabda.

Sabda Brahman.- Véase: Zabda-Brahman.

Sabeísmo.- La religión de los antiguos caldeos. Estos, aunque creían en un Principio deífico, impersonal, universal, no lo mencionaban jamás, pero tributaban culto a los dioses y regentes del Sol, de la Luna y de los planetas, considerando como sus símbolos respectivos a los astros y otros cuerpos celestes.

* Sabelianismo.- Doctrina herética de Sabelio, africano del siglo III, fundada en la creencia de un solo Dios que se revela bajo tres nombres diferentes, negando, por tanto, la distinción de las tres Personas y el misterio de la Santísima Trinidad, segun lo admite la Iglesia cristiana.

Sabeos.- Llamados astrólatras; los que adoran a los astros, o mejor dicho, a sus “regentes”. –Véase: Sabeísmo.

Sabhâ (Sánscrito).- Asamblea; un sitio para reuniones sociales o políticas. También Mahâsabhâ, “cúmulo de cosas maravillosas (mâyâvicas o ilusorias)”, la dádiva de Mayâsur a los pândavas. (Mahâbhârata). [Sabhâ significa asimismo: casa, morada.]

* Sabhâjana (Sánscrito).- Honor que se tributa a alguno.

* Sabhâsad (Sánscrito).- Persona que concurre a una reunión o asamblea.

* Sabhâsthânu (Sánscrito).- Jugador asiduo.

* Sabhya (Sánscrito).- Fidedigno, respetable; concurrente a una asamblea. –Uno de los cinco fuegos mencionados en las Leyes de Manú, III, 100.

Sabiduría.- La “esencia misma de la sabiduría se halla contenida en el No-Ser”, dicen los cabalistas; pero éstos aplican también tal término al Verbo o Logos, el Demiurgo, por el cual el Universo fue llamado a la existencia. “La única Sabiduría está en el Sonido”, dicen los ocultistas; y por otro lado, por Logos se da a entender el Sonido, que es la parte fundamental del Âkâza. Como dice el Zohar o “Libro de Esplendor”: “Es el Principio de todos los Principios, la Sabiduría misteriosa, la Corona de todo lo que hay de más elevado” (Zohar, III, fol. 288, Qabbalah de Myer). Y se ha explicado que “sobre el Kether [la Corona] está el Ayin, o Ens, esto es, Ain, la Nada”. Se le llama así porque no sabemos, ni es posible saber, lo que existe en aquel Principio, porque … está por encima de la misma Sabiduría”. (Id., III, fol. 288). Esto prueba que los verdaderos cabalistas concuerdan con los ocultistas en que la esencia, o aquello que existe en el principio de Sabiduría, está aun más arriba que la Sabiduría más elevada.

* Sabîja (sa-bîja) o Savîja (Sánscrito).- Literalmente: “con semilla”. Véase: Sabîja-Samâdhi.

Sabîja-Samâdhi (Sánscrito).- Literalmente: “Samâdhi con semilla”, u objetivo. Meditación consciente, o sea aquel estado de concentración mental en que, si bien la mente se halla libre de transformaciones (vrittis), es consciente de aquello con que se identifica, y por esta razón se llama consciente (samprajñâta) o sabîja, porque hay la semilla que, siguiendo su curso, puede convertirse en varias distracciones que alejan a uno de la condición de Samâdhi. Esta forma de Samâdhi es inferior al nirbîja-Samâdhi, o sea Samâdhi “sin semilla” o inconsciente, verdadero estado de Yoga supremo. Esta clase de concentración, la sabîja, se designa también con los nombres de Samprajñâta-Samâdhi y Savikalpa-Samâdhi. (Comentario de M. Dvivedi a los Yoga Sûtra de Patañjali). –Véase: Nirbîja-Samâdhi, Nirvikalpa-Samâdhi y Asamprajñâta-Samâdhi.

Sabios cristianos o Científicos cristianos.- Término nuevamente inventado para designar a aquellos que practican el arte de curar por medio de la voluntad. Dicho nombre es impropio, puesto que tanto el budista como el judío, el indo o el materialista, pueden practicar esta nueva forma de Yoga occidental con igual éxito, con la sola condición de dirigir y dominar su voluntad con suficiente firmeza. Los “científicos mentales” constituyen otra escuela rival. Estos operan mediante la negación universal de toda enfermedad y de todo mal imaginable, y pretenden silogísticamente que por cuanto el Espíritu universal no puede estar sujeto a los achaques y padecimientos de la carne, y puesto que cada átomo es Espíritu y está en el Espíritu, y dado que, finalmente, tanto los curadores como los curados están todos ellos absorbidos en este Espíritu o Divinidad, no hay ni puede haber enfermedad cualquiera que sea. Esto no impide, en modo alguno, que tanto los sabios cristianos como los científicos mentales sucumban a la dolencia y padezcan enfermedades crónicas del cuerpo, exactamente lo mismo que los demás mortales.

* Sabios o científicos mentales.- Véase: Sabios cristianos.

Sacerdotisas.- Todas las religiones antiguas tenían sus sacerdotisas en los templos. En Egipto eran designadas con el nombre de , y servían el altar de Isis, así como en los templos de otras diosas. Canephorœ era el nombre que daban los griegos a las sacerdotisas consagradas que llevaban las canastillas de los dioses durante las fiestas públicas de los Misterios de Eleusis. Había profetisas en Israel lo mismo que en Egipto, adivinas de sueños e intérpretes de oráculos. Herodoto, además, hace mención de las hieródulas, vírgenes o monjas consagradas al Júpiter tebano, que eran generalmente las hijas del Faraón, y otras princesas de la Casa real. Los orientalistas hablan de la esposa de Cefrenes, constructor de la llamada segunda Pirámide, la cual era sacerdotisa de Toth. (Véase: Monjas).

Sacrarium (Latín).- Nombre dado al aposento de las casas de los antiguos romanos, en donde se guardaba la divinidad particular a la que la familia rendía culto. Igualmente se llamaba sacrarium el ádito de un templo.

* Sacrificio.- En los libros sagrados de la India y otros países se prescribe la práctica de los sacrificios de diversas clases. Por la palabra sacrificio se entienden las ceremonias religiosas generalmente acompañadas de oblaciones u ofrendas (arroz, manteca, reses, etc.) en honor de las divinidades y en beneficio de los manes de los antepasados, de los brahmanes, de los pobres, etc. Hay sacrificios de orden material y otros de índole inmaterial, tales como el estudio o la lectura del Veda, la práctica de austeridades, el recto y desinteresado cumplimiento de las obras, el sacrificio de la sabiduría, etc. “No deben abandonarse los actos de sacrificio, limosna y austeridad, puesto que son medios de purificación para el sabio”. (Bhagavad-Gîtâ, XVIII, 5). Véase: Yajña, Mahâyajña, etc.

* Sacrificio de sí mismo.- Uno de los deberes más elevados del teósofo es el propio sacrificio, o sea el dar a los otros más que a sí mismo. Este rasgo altruístico es lo que ha distinguido de una manera tan preeminente a Buddha, a Jesús y otros de los más grandes Maestros de la humanidad, y que por sí solo ha bastado para granjearles el respeto y agradecimiento perpetuos de las generaciones sucesivas. Pero el propio sacrificio debe practicarse con discernimiento, puesto que si se ejecuta de un modo injusto y a ciegas, sin considerar las consecuencias, puede a menudo no sólo resultar vano tal acto de abnegación, sino hasta perjudicial. No hay que olvidar que una de las reglas fundamentales de la Teosofía es la justicia consigo mismo, considerándose como una unidad de la humanidad colectiva, no más que los otros, pero tampoco menos, excepto cuando, gracias al sacrificio de uno mismo, podemos beneficiar a muchos. Nadie tiene el derecho de dejarse morir de hambre para que otro pueda alimentarse, a no ser que la vida de este último sea más útil, a muchos que la suya propia; pero es deber suyo el sacrificar su propio bienestar y regalo, y trabajar por los demás si éstos son incapaces de hacerlo por sí mismos. La Teosofía practica la abnegación, el sacrificio de los propios afectos e intereses, porque el altruísmo es una parte integrante del propio desarrollo; pero no el sacrificio temerario e inútil, ni tampoco justifica el fanatismo. (Clave de la Teosofía, págs. 237 y siguientes, 2da. Edición inglesa).

* Sacrificio, Ley de.- Es una ley tan universal en el reino del Espíritu, como lo es la ley kármica en el reino de la Materia. El Espíritu se desarrolla mediante esta ley de Sacrificio, de igual modo que evoluciona el cuerpo merced a la ley de acción y reacción llamada Karma. El espíritu vive y triunfa por el sacrificio, como prospera y evoluciona el cuerpo gracias a una actividad sabiamente dirigida. De ahí las siguientes declaraciones cuyo sentido es completamente espiritual: “Quien ama su vida, la perderá; y quien desprecia su vida en este mundo, la guardará para la vida eterna” (Juan, XII, 25), y esta otra: “Más bienaventurada cosa es dar que recibir”. (Hechos, XX, 35). –El sacrificio consiste en prodigar la propia vida en provecho de los demás. Esta ley, que produce el desenvolvimiento del Espíritu, es también aquella por la cual los mundos son creados y sostenidos. Todas las religiones, bajo símbolos diversos, colocan al sacrificio en los comienzos de la manifestación divina. Por un acto de sacrificio espontáneo, impone el Logos un límite a su vida infinita y se hace manifiesto para la emanación del Universo. Por el sacrificio se mantiene este Universo, y finalmente, por el sacrificio el hombre alcanza la perfección. Esta efusión del Espíritu divino que da nacimiento a un universo, hace del sacrificio la ley de la Vida, y nos da a comprender que, para el Logos, el sacrificio no es algo esencialmente penoso, sino una espontánea y gozosa efusión de vida para que otros participen de ella. Para el hombre, el sacrificio no representa tampoco dolor alguno, a menos que haya desacuerdo entre la naturaleza superior, cuyo gozo consiste en dar, y la inferior, cuya satisfacción es recibir y guardar. En el hombre verdaderamente espiritual, perfecto, no existe tal desacuerdo, y por lo tanto, no hay para él sacrificio doloroso por arduo y duro que sea. "Ser un portador de la luz del Logos, un mensajero de su compasión, un obrero de su reino: he aquí lo que parece ser la única vida digna de ser vivida. Acelerar la evolución humana, servir la buena Ley, aligerar una parte de la pesada carga del mundo: esto es lo que parece ser la alegría del mismo Señor”. (Sabiduría Antigua, 378). Siendo el Espíritu la emanación directa de la Vida divina, es una fuente alimentada por un manantial inagotable; cuanto más se derrama al exterior, tanto más se recibe. En los mundos materiales, todo está ligado por la cadena sin fin de la causa y del efecto, viniendo a ser el efecto una nueva causa, y así sucesivamente hasta lo infinito; “el mundo está ligado por la acción” (Bhagavad-Gîtâ, III, 9), y cada acción realizada es un nuevo lazo. Pero la acción ejecutada como formando parte de la actividad divina, cuando aquel que la ejecuta no es más que el agente que nada busca y nada desea para sí mismo como un yo separado, una acción tal ofrecida como sacrificio, no liga a su autor, porque entonces es el Todo quien obra por medio de la parte, y no la parte que obra por sí misma. La acción liga al hombre, “excepto aquella que se hace por sacrificio”. (Id., III, 9). Tal es la vía que conduce a la libertad. La materia liga por la actividad egoísta; el Espíritu libra por la actividad a guisa de sacrificio. El Espíritu triunfa así de la materia; el Hombre inmortal triunfa de sus cuerpos, y la voluntad humana se unifica con la Voluntad divina. “A El nos abandonamos” (Corán, II, 83), y el hombre ofrece su cuerpo como “un sacrificio vivo, santo y acepto a Dios” (Romanos, XII, 1). (A. Besant: The Universal Text book of Religion and Morals, parte I, págs. 121 y siguientes). –Para llevar a la práctica la ley de Sacrificio, se recomienda que todos los días, antes de empezar la labor cotidiana, uno mismo haga de sí la ofrenda a Aquel a quien dedicó su vida. Su primer pensamiento será la consagración de todo su ser y de todas sus facultades y energías a su Señor. Luego ofrecerá en sacrificio todos los pensamientos, palabras y obras de la vida diaria en servicio de la Divinidad y de los venerandos Maestros que activan y dirigen la evolución humana, y como expresión de la Voluntad divina, aceptará con ánimo inalterable todo cuanto le acontezca: suerte próspera o adversa, pesares o alegrías, todo lo ofrecerá en sacrificio. Añadiremos, por último, que en la ley del sacrificio, que un Maestro ha denominado “key de la evolución del hombre”, radican algunas de las más profundas verdades del Ocultismo. (Véase: Annie Besant: Sabiduría Antigua, todo el cap. X).

* Sach (Sánscrito).- Véase Sat, cuya t se ha convertido en ch por eufonía.

Sacha Kiriya (Sánscrito).- Entre los budistas es un poder análogo a un mantra mágico entre los brahmanes. En una energía prodigiosa que puede ejercitar un adepto cualquiera, sacerdote o laico, y “eficaz en extremo cuando va acompañada del bhâvanâ (meditación)”. Consiste en relatar “los actos meritorios (de uno) ejecutados en este existencia o en alguna otra anterior”, segun opina y expone el Rev. Mr. Hardy, pero que en realidad depende de lo intenso de la voluntad de uno, juntamente con una fe absoluta en sus propios poderes, bien sea de yoga –voluntario- o bien de alguna oración, como sucede tratándose de musulmanes o cristianos. Sacha significa “verdadero” y Kiriyang “acción”. Es el poder del mérito, o de una santa vida.

* Sachakchus (Sa-chakchus) (Sánscrito).- Literalmente: “con ojos”. Que tiene ojos, dotado de vista. Que ve claro.

* Sacharâchara (sa-chara-achara) (Sánscrito).- Literalmente: “juntamente lo móvil y lo inmóvil”. Lo móvil y lo inmóvil; lo animado y lo inanimado.

* Sach-chid-ânanda (Sánscrito).- Véase: Sat-chit-ânanda.

* Sach-chid-anza (Sánscrito).- Una partícula de la Inteligencia suprema; la inteligencia.

* Sachetas (Sánscrito).- Dueño de su pensamiento.

* Sad.- Véase Sat, cuya t se ha convertido, por eufonía, en d.

* Sadâ (Sánscrito).- Siempre, continuamente, sin cesar.

* Sâda (Sánscrito).- Decaimiento, postración; pérdida, menoscabo, muerte. Clarificación de un líquido que forma poso.

* Sadâbhavya (Sánscrito).- Atento, siempre presente.

* Sadâchâra (Sánscrito).- Buena conducta u observancia; virtuoso, que tiene buena conducta.

* Sadâ-gati (Sánscrito).- Literalmente: “que siempre se mueve”. El viento; el Sol; el Espíritu universal; la vía eterna, el camino del paraíso; constancia.

Sadaikarûpa (Sánscrito).- La esencia de la naturaleza inmutable.

* Sadana (Sánscrito).- Residencia; mansión, casa; lugar, asiento.

* Sâdana (Sánscrito).- Que causa postración, fatiga o agotamiento. Como substantivo: mansión, casa; asiento, lugar.

* Sâdânanda (Sánscrito).- Literalmente: “siempre gozoso”. Epíteto de Vichnú.

* Sadarpa (Sánscrito).- Altanero, soberbio, orgulloso.

* Sadas (Sánscrito).- Sesión, asamblea, reunión.

* Sad-asad-bhâva (Sánscrito).- Realidad e irrealidad; existencia e inexistencia; verdad e ilusión.

* Sad-asat (Sat-asat) (Sánscrito).- Ser y no-ser; existente e inexistente; verdadero e ilusorio; bueno y malo.

* Sadasat-phala (Sánscrito).- Buenos y malos frutos o resultados.

* Sadâsukha (Sánscrito).- Felicidad o bienaventuranza eterna.

* Sadâtana (Sánscrito).- Eterno, perpetuo. Epíteto de Vichnú.

* Sadaya (Sánscrito).- Compasivo, blando, tierno, benévolo, afable.

* Sadâyogin (Sánscrito).- El eterno Yoguî. Epíteto de Vichnú o de Krichna.

* Sadbhâva (Sánscrito).- Esencia, existencia real; realidad, verdad; bondad; honradez; afecto.

* Sadbhûta (Sánscrito).- Verdadero.

* Sâdbhuta (Sánscrito).- Sorprendido, admirado, maravillado.

* Saddharma (Sánscrito).- La buena Ley.

* Sadeva (Sánscrito).- Acompañado o protegido por los dioses.

* Sadguna (Sánscrito).- Dotado de buenas cualidades; bueno, virtuoso.

* Sâdha (Sánscrito).- Ejecución, realización, cumplimiento.

* Sâdhaka (Sánscrito).- Util.

* Sâdhakapitta (Sánscrito).- La temperatura del corazón de la que se dice que es la causa de la inteligencia y del entendimiento. (Râma Prasâd).

* Sâdhana (Sánscrito).- Ejecución, acabamiento, cumplimiento; substancia, materia o material de que se hace una cosa; medios de ejecución o de obtención; causa; poder; obra pía. Entiéndese también por sâdhana o samâdhi-prâpti el conjunto de medios para alcanzar el estado de samadhi.

* Sâdhanta (Sánscrito).- Mendigo.

* Sâdhârana (Sánscrito).- Carácter común a muchos; ley común, regla o prescripción general. Como adjetivo: común, general.

* Sadharma(n) o Sadharmin (Sánscrito).- Sometido a la misma ley o a las mismas condiciones; que tiene iguales deberes, o las mismas cualidades; similaridad, de naturaleza igual; similar, virtuoso.

* Sâdharmya (Sánscrito).- Semejanza, igualdad, paridad o comunidad de condición.

* Sadhi (Sánscrito).- El fuego; Agni.

* Sadhî (Sánscrito).- Dotado de inteligencia.

* Sâdhibhûta (Sánscrito).- Juntamente con el supremo Ser; en que reside el Ser supremo o el Alma universal.

* Sâdhika (Sánscrito).- Sueño profundo.

* Sadhis (Sánscrito).- Meta, objeto, fin; punto o lugar de reposo.

* Sâdhiyajña (Sánscrito).- Juntamente con el supremo Sacrificio; en quien reside el primer sacrificio.

* Sâdhu (Sánscrito).- Bueno, puro, justo, recto, virtuoso; agradable, hermoso, excelente. Como substantivo: un muni, un santo.

* Sâdhubhâva (Sánscrito).- Bondad, rectitud, justicia; virtud; honradez; excelencia.

* Sâdhuka (Sánscrito).- Casta vil o degradada.

* Sâdhuvritti (Sánscrito).- Las buenas costumbres, buena conducta; reglas morales y religiosas.

* Sâdhvasa (Sánscrito).- Terror.

Sâdhya (Sánscrito).- Uno de los nombres de los “doce grandes dioses” creados por Brahmâ. Dioses Kósmicos; literalmente: “sacrificadores divinos”. Los sadhyas desempeñan un importantísimo papel en ocultismo. [Santo, puro, perfecto. Los dioses kósmicos son una clase de divinidades inferiores que habitan el Bhuvar-loka, región intermedia entre el cielo y la tierra. En las Leyes de Manú (III, 195) se dice que son descendientes de los Somasads, hijos de Virâj (el divino Principio masculino); mientras que, segun los Purânas, son hijos de Dharma y Sâdhyâl hija de Dakcha. Originariamente parecen haber sido personificaciones de los ritos y preces de los Vedas.]

* Sâdhyasiddi (Sánscrito).- Cumplimiento, acabamiento, el hecho de llevar a cabo una cosa; prueba; establecimiento de una conclusión.

* Sâdi (Sánscrito).- Cochero; guerrero.

Sadik (o Sadic).- Idéntico al Melchisedech bíblico, que los místicos adoradores de la Biblia identifican con Jehovah y Jesucristo. Pero una vez probada la identidad del Padre Sadik, resulta igualmente probada la identidad con Cronos-Saturno.

* Sâdita (Sánscrito).- Postrado, decaído, abrumado, exhausto por fatiga; devastado, destruído.

* Sadocha (Sánscrito).- Culpable, vicioso; defectuoso, imperfecto.

* Sadrikcha (Sánscrito).- Parecido, semejante.

* Sadriza (Sánscrito).- Tal, semejante, parecido; igual, idéntico, mismo; conforme, comparable.

* Sâdrizya (Sánscrito).- Semejanza, parecido, paridad.

Saduceos.- Una secta [judaica] constituída por los secuaces de Zadok, discípulo de Antígono Saccho. Se les acusaba de haber negado la inmortalidad del alma (personal) y la resurrección del cuerpo (físico y personal). Eso mismo hacen los teósofos, si bien ellos no niegan ni la inmortalidad del Ego ni la resurrección de todas sus numerosas y sucesivas vidas, que sobreviven en la memoria del Ego. Pero juntamente con los saduceos -una secta de ilustrados filósofos, que eran a todos los demás judíos lo que los cultos e ilustrados gnósticos eran a los restantes griegos durante los primeros siglos de nuestra era- negamos rotundamente la inmortalidad del alma animal y la resurrección del cuerpo físico. Los saduceos eran los hombres sabios e instruídos de Jerusalén y desempeñaban los más elevados cargos, tales como de sumos sacerdotes y jueces, mientras que los fariseos eran casi todos, desde el primero hasta el último, los poco escrupulosos hipócritas de Judea.

* Sadus (Caldeo).- En la mitología caldea, son una clase de espíritus o genios.

* Sandvritta (Sánscrito).- Buen natural; de buen natural; de buenas costumbres.

* Saenhrimmer (Escandinavo).- El cerdo que hay en el Walhall, del que comen todos los días los guerreros que mueren en el campo de batalla, y que, sin embargo, siempre está entero. (Eddas).

Safekh (Egipcio).- Escríbese también Sebek y Sebakh. Dios de las tinieblas y de la noche, que tiene por emblema el cocodrilo. En la leyenda y transformación tifoniana es idéntico a Tifón. Está relacionado con Osiris y Horus, y es el gran enemigo de ambos en la tierra. Con frecuencia vemos que se le llama el "triple cocodrilo". En astronomía es idéntico a Makara o Capricornio, el más místico de todos los signos del Zodíaco.

Saga (Escandinavo).- La diosa "que canta las gestas de los dioses y héroes", y a quien los negros cuervos de Odín revelan la historia de lo pasado y de lo futuro, segun el Edda de los antiguos escandinavos. [Véase: Edda y Skaldas.]

* Sagadgada (Sánscrito).- Balbuciente.

* Sagandha (Sánscrito).- Odorífero.

* Sagani.- Elementales o espíritus de la Naturaleza. Hablando de los cuerpos, de esta clase de espíritus, Paracelso dice: "Hay dos clases de carne: una que viene de Adam, y otra que no viene de Adam. La primera es material y grosera, visible y tangible para nosotros; la otra es intangible y no está hecha de tierra… Un ser que no desciende de Adam puede pasar a través de la materia sólida sin causarle daño alguno. Tanto los seres que no descienden de Adam como los que descienden de él están organizados y tienen su cuerpo substancial, pero hay tanta diferencia entre la substancia que compone sus cuerpos respectivos, como la que hay entre la Materia y el Espíritu. Sin embargo, los elementales no son propiamente espíritus, porque tienen carne, sangre y huesos; viven y propagan su especie, comen y hablan, trabajan y duermen, etc. Son seres que ocupan un lugar entre los hombres y los espíritus, pareciéndose a los primeros en su forma y organización, y a los últimos en la rapidez de su locomoción. Carecen de principios superiores, y por lo tanto no son inmortales y, cuando mueren, perecen como los animales. Ni el agua ni el fuego puede dañarlos, y no pueden ser encerrados en nuestras prisiones materiales. Están, sin embargo, sujetos a enfermedades. Sus costumbres, acciones, formas y maneras de hablar, etc., no son muy diferentes de las de los seres humanos, pero hay muchísimas variedades. Tienen sólo intelecto animal, y son incapaces de desarrollo espiritual. Estos espíritus de la Naturaleza no son animales; tienen razón y lenguaje como el hombre; tienen mente; pero no alma espiritual… Tienen hijos, y éstos son como ellos. Y así como el hombre está hecho a imagen de Dios y está más cerca de Dios, los espíritus elementales están hechos a imagen del hombre y están más cerca del hombre". (Lib. Phil., II, citado por Franz Hartmann en Los Elementales).

Sagara (Sánscrito).- Rey [de Ayodhyâ, de la raza solar], padre de sesenta mil hijos, que, por haberle faltado el respeto al sabio Kapila, fueron reducidos a cenizas por una sola mirada de los ojos de éste. [Véase: Kapila.]

Sâgara (Sánscrito).- El océano. [El río Ganges recibió el nombre de Sâgara en honor del rey Sagara.]

* Sâgarâlaya (Sánscrito).- El dios Varuna, que tiene por residencia el mar.

* Sagarbha (Sánscrito).- Hermano.

Sagardagan (Sánscrito).- Uno de los cuatro senderos que conducen al Nirvâna.

* Sagotra (Sánscrito).- Linaje, parentezco.

Sagrada Ciencia.- Véase: Ciencia Sagrada.

Sagradas Escrituras asirias.- Los orientalistas muestran siete de tales libros: los Libros de Mamit, del Culto, de las Interpretaciones, de Ida al Hades, dos libros de Oraciones (Kanmagarri y Kanmikri: Talbot) y el Kantolita, el perdido Salterio asirio.

Sagrado Corazón.- En Egipto, es el de Horus; en Babilonia, el del dios Bel, y el lacerado corazón de Baco en Grecia y otras partes. Su símbolo era el persea (árbol de Persia y de Egipto). Su fruto que tiene forma de pera, y su semilla especialmente, se parecen por su forma a un corazón. Se le ve algunas veces sobre la cabeza de Isis, madre de Horus, con el fruto abierto por el medio dejando ver perfectamente la semilla acorazonada. Los católico-romanos han adoptado desde entonces el culto del "Sagrado Corazón" de Jesús y de la Virgen María.

Sagrario.- Véase: Sacrarium.

* Saguna (Sánscrito).- Literalmente: "con gunas". Dotado de atributos, modos o cualidades (gunas).

* Saha (Sánscrito).- Paciente, que sufre. -En composición como prefijo, significa: con, juntamente. Véase: sahaloka.

* Sahabhâva (Sánscrito).- Coexistencia.

* Sahabhâvin (Sánscrito).- Coexistente; compañero, asociado.

* Sahadeva (Sánscrito).- Literalmente: "que tiene a Dios consigo". Nombre del más joven de los cinco príncipes pândavas. Hijo de Mâdrî, segunda esposa de Pându, pero engendrado místicamente por Dasra, segundo de los hermanos gemelos Azvins. Estaba muy versado en la ciencia astronómica.

* Sahaja (Sánscrito).- Literalmente: "Nacido con". Congénito, natural, nativo, original; estado o disposición original o natural.

* Sahakâri-kârana (Sánscrito).- Causa concomitante o instrumental.

Sahaloka (Sánscrito).- "El mundo de sufrimientos" o de los que padecen; cualquier mundo habitado del quilio-cosmos (de la voz griega chilai, mil, y cosmos, mundo). [La tierra, el mundo de los hombres.]

Sahampati (Sánscrito).- Mahâ o Parabrahm.

* Sâhankâra (Sánscrito).- Lleno de egoísmo; egoísta.

Saharakcha (Sánscrito).- El fuego de los asuras; nombre de un hijo de Pavamâna, uno de los tres principales fuegos ocultos.

* Saharcha (Sánscrito).- Gozo, alegría; envidia, rivalidad, emulación.

* Sahârda (Sánscrito).- Amigo íntimo, afecto, de corazón.

* Sahas (Sánscrito).- Fuerza, vigor; luz, brillo; el mes de agrahâyana; la estación de invierno.

* Sâhasa (Sánscrito).- Fuerza, vigor, violencia; prisa, prontitud; castigo.

* Sahasâna (Sánscrito).- Paciente; que sufre; sacrificio, ofrenda.

* Sahasika (Sánscrito).- Violento, o ejecutado con violencia; infligido como castigo; ladrón, bandido.

* Sahasra (Sánscrito).- Mil.

* Sahasrabâhu (Sánscrito).- Que tiene mil brazos.

* Sahasradriz (Sánscrito).- Que tiene mil ojos. Epíteto de Indra.

* Sahasrakcha (Sánscrito).- Véase: Sahasradriz.

* Sahasrakirana (Sánscrito).- "Que despide mil rayos de luz". El Sol.

* Sahasrapad (Sánscrito).- "De mil pies". Epíteto de Brahmâ.

* Sahasrapâda (Sánscrito).- El Sol, Vichnú.

* Sahasrâra (Sánscrito).- Que tiene mil pétalos (u hojas).

* Sahasrâra-padma (Sánscrito).- Loto de mil hojas o pétalos, uno de los siete principales padmas o plexos del cuerpo. Es el loto (chakra o plexo) superior, situado en la parte más alta de la cabeza (en el cerebro, o en la misma glándula pineal, como suponen algunos), y del cual parte el suchumnâ. (Véase esta palabra). Es el séptimo y más elevado centro que ha de vivificarse antes de alcanzar la completa iluminación.

* Sahasrâra-patra (Sánscrito).- Loto.

* Sahâstitâ (sahâ-stitâ).- Coexistencia.

* Sahâyatâ (Sánscrito).- Cualidad o condición de compañero o asociado; compañía, reunión, asociación.

* Sahita (Sánscrito).- Acompañado, asociado, unido.

* Sahitya (Sánscrito).- La ciencia de retórica y poética.

* Sahobala (Sánscrito).- Violencia; agresión violenta.

* Sahora (Sánscrito).- Asceta; hombre paciente y virtuoso.

* Sahou (Egipcio).- El cuerpo glorificado del Ego. -Véase: Reencarnación. -Es también el nombre egipcio de la momia. (Pierret: Dict. D'Arch. Egypt.).

* Sahridaya (Sánscrito).- Que tiene corazón o valor.

* Sahya (Sánscrito).- Igual, adecuado, proporcionado; dulce, agradable.

* Saiddhântika (Sánscrito).- Relativo a una verdad demostrada, o que depende de ella.

* Saikatika (Sánscrito).- Que vive en la duda o el error.

Saint Germain, Conde de.- Los escritores modernos hablan de él como un personaje enigmático. Federico II de Prusia solía decir de él que era un hombre a quien nadie había podido llegar a comprender. Muchas son sus ”biografías", y todas ellas son a cual más descabellada y extravagante. Algunos le consideraban como un dios encarnado; para otros era un hábil judío alsaciano. Lo único que se sabe de cierto es que el conde de Saint Germain (cualquiera que fuese su verdadero nombre patronímico) tenía derecho a su nombre y título, porque había comprado una propiedad llamada San Germano, en el Tirol italiano, y había pagado al Papa el título. Era de una gallardía y finura no comunes; su inmensa erudición y sus facultades linguistícas eran innegables, pues hablaba el inglés, el italiano, el francés, el español, el portugués, el alemán, el ruso, el sueco, el danés y muchas lenguas eslavas y orientales con la misma facilidad que su lengua nativa. Era inmensamente rico; jamás recibía una moneda de nadie -en realidad no aceptó nunca un vaso de agua ni partió pan con persona alguna-; antes al contrario, hacía los más extraordinarios presentes de soberbia joyería a todos sus amigos y aun a las familias reales de Europa. Su talento como músico era maravilloso, tocaba todos los instrumentos, pero el violín era el favorito. "Saint Germain rivalizaba con el mismo Paganini", decía de él un belga octogenario, en 1835, después de oir al "genoese maestro". "Es Saint Germain resucitado que toca el violín en el cuerpo de un esquelo italiano", exclamaba un barón italiano que había oído tocar a ambos. -Nunca pretendió poseer poderes espirituales, pero dio pruebas de tener derecho a tales pretensiones. Solía pasar en un éxtasis profundo de 37 a 49 horas sin despertar, y entonces sabía todo cuanto tenía que saber, y demostraba el hecho vaticinando lo venidero sin equivocarse jamás. El fue quien profetizó ante los reyes Luis XV y Luis XVI y la infortunada María Antonieta. Numerosos testigos vivientes había aun en el primer cuarto de este siglo (téngase en cuenta que el original de esta obra lleva la fecha del 1892) que testificaban su maravillosa memoria; podía Saint Germain leer una hoja de papel por la mañana, y aunque no hacía más que pasar por ella apenas ligeramente la vista, repetía su contenido sin equivocar una sola palabra algunos días después. Sabía escribir con ambas manos a la vez, redactando con la derecha una composición poética, y con la izquierda un documento diplomático de suma importancia. Leía cartas selladas, sin necesidad de tocarlas, mientras se hallaban todavía en la mano del portador de ellas. Fue el más grande adepto en punto a transmutación de metales, haciendo oro y los diamantes más prodigiosos; artes que, segun afirmaba él, había aprendido de ciertos brahmanes de la India, que le enseñaron la cristalización ("vivificación") artificial del carbono puro. Como expresa nuestro hermano Kenneth Mackenzie, "en 1780, habiendo ido a visitar al embajador francés a La Haya, hizo pedazos con un martillo un soberbio diamante de su propia manufactura, y cuyo duplicado, fabricado por él mismo, acababa de vender a un joyero por la suma de 5.500 luises de oro". En 1772, en Viena, era amigo y confidente del conde Orloff, a quien había él socorrido y salvado en San Petesburgo en 1762, cuando se hallaba comprometido en las famosas conspiraciones políticas de aquella época; llegó a ser también íntimo amigo de Federico el Grande de Prusia. Como es de suponer, tuvo numerosos enemigos; por lo tanto, no es de admirar que todas las hablillas inventadas acerca de él sean ahora atribuídas a sus propias confesiones; por ejemplo, que contaba más de quinientos años de edad; que pretendía tener intimidad personal "con el Salvador y sus doce apóstoles, y que reprendió a Pedro por su mal genio", lo cual estaba algo en pugna con lo anterior en cuestión de tiempo si él hubiese pretendido tener sólo quinientos años de edad. Si Saint Germain dijo que "habían nacido en la Caldea y declarado poseer los secretos de los sabios y magos egipcios", hubiera dicho la verdad sin hacer ninguna reivindicación milagrosa. Iniciados hay, y no los más altos precisamente, que se hallan en condiciones de recordar más de una de sus vidas pasadas. Pero tenemos buenas razones para saber que Saint Germain no pudo jamás haber pretendido tener "intimidad personal" con el Salvador. Sea como fuere, el conde de Saint Germain fue indudablemente el más grande Adepto oriental que Europa ha visto durante las últimas centurias. Pero Europa no le conoció. Tal vez algunos le reconozcan en el próximo Terreur que afectará toda la Europa, cuando venga, y no una sola nación. [Este misterioso personaje apareció en Europa en el siglo XVIII y a principios del XIX, en Francia, Inglaterra y otros países. -H.P. Blavatsky, Glosario de la Clave de la Teosofía.]

Saint Martin, Luis Claudio de.- Nació en Francia (Ambroise), en 1743. Un gran místico y escritor que cursó sus estudios filosóficos y teosóficos en París durante la Revolución. Fue ferviente discípulo de Jacobo Boehme, y estudió bajo la dirección de Martínez Paschalís, y por último fundó una Logia mística semimasónica, "el Rito Rectificado de St. Martin", que tenía siete grados. Fue un verdadero teósofo. En la actualidad, algunos ambiciosos charlatanes de París le están parodiando, y se hacen pasar por iniciados martinistas, deshonrando así el nombre del último Adepto. [Véase: Martinistas.]

* Sainya (Sánscrito).- Ejército, hueste.

* Sairandhrî o Sairindhrî (Sánscrito).- Sirvienta o camarera; mujer de casta degradada. Epíteto de Draupadî durante su servidumbre. (Véase: Mahâbhârata).

* Sairibha (Sánscrito).- El Svarga o paraíso de Indra.

Sais (Egipcio).- Lugar donde se encontró el famoso templo de Isis-Neith, en el cual estaba la siempre velada estatua de Neith (Neith e Isis eran nombres sinónimos), con la célebre inscripción: "Ya soy todo lo que ha sido, es y será, y ningun mortal quitará mi velo". (Véase: Sirio).

Saka (Sánscrito).- Literalmente: "el Uno", o Eka. Este término se emplea para designar al "Dragón de Sabiduría", o las deidades que se manifiestan, consideradas de un modo colectivo.

Saka.- Véase: Zaka.

* Sâka.- Véase: Zâka.

Sâka-dwîpa.- Véase: Zâka-dwîpa.

* Sakala (Sánscrito).- Completo, entero; divisible; que tiene partes.

* Sakalavidyâmaya (Sánscrito).- Que tiene todo conocimiento.

* Sakâma (sa-kâma) (Sánscrito).- Con deseo; acompañado de deseo.

* Sakâma-tapas (Sánscrito).- Devoción, austeridad, mortificación o sacrificio acompañado de deseo egoísta.

* Sakarmaka (Sánscrito).- Que tiene resultados o consecuencias; que tiene un objeto.

* Sakatânna (Sánscrito).- Alimento impuro.

* Sakchatkarana (Sánscrito).- Representación mental. (Sinónimo de samyana. -Véase: Aforismos de Patañjali, III, 18).

* Sâkchî o Sâkchin (Sánscrito).- Testigo ocular, observador, espectador.

* Sakha (Sánscrito).- Amigo, compañero, camarada.

* Sâkhi (Sánscrito).- Amigo, compañero.

* Sakhitva, Sakhya o Sâkhya (Sánscrito).- Amistad.

Sakhâyaditthi (Sánscrito).- La ilusión de la personalidad; la errónea idea de que "yo soy yo", un hombre o una mujer de tal o cual nombre, una entidad independiente, en lugar de ser una parte inseparable del Todo. (Voz del Silencio, I).

* Sakra.- Véase: Zakra.

Sakridâgâmin (Sakradagamin) (Sánscrito).- Literalmente: "El que recibirá nacimiento (sólo) una vez más" antes de alcanzar el Nirvâna; el que ha entrado en los senderos segundo y cuarto que conducen al Nirvâna y ha casi obtenido la perfección. [Véase: Kutîchaka.]

Sakshi.- Véase: Zazî o Zazin.

Sakta (Sánscrito).- Apegado, adicto, aficionado, aplicado, dedicado, ocupado, atento, devoto. -Véase: Zakta.

Sakti o Shakti.- Véase: Zakti.

Sakti-dhara.- Véase: Zakti-dhara.

Sakwala.- Es una bana o "palabra" pronunciada por Gautama Buddha en sus instrucciones orales. Sakwala es un sistema mundano, o más bien solar, de los cuales hay un número infinito en el universo, y que denota el espacio hasta donde se extiende la luz de cada sol. Cada Sakwala contiene tierras, infiernos y cielos (que significan buenas y malas esferas, siendo nuestra tierra considerada como un infierno, en Ocultismo); llega a la plenitud de su vida, entra luego en decadencia, y por último es destruído en períodos que se repiten con regularidad en virtud de una ley inmutable. En la tierra, enseñó el Maestro que ha habido ya en ella cuatro grandes "continentes" (la Tierra de los Dioses, Lemuria, Atlántida y el actual "continente" dividido en las cinco partes de la Doctrina Secreta) y que habían de aparecer aun tres más. Los primeros "no comunicaban uno con otro", sentencia que demuestra que Buddha no hablaba de los actuales continentes conocidos en su tiempo (puesto que Pâtâla o América era perfectamente conocida de los antiguos indos), sino de las cuatro formaciones geológicas de la tierra, con sus cuatro distintas razas-raíces que ya han desaparecido.

Sâkya.- Véase: Zâkya.

Sâkyamuni Buddha.- Véase: Zâkyamuni Buddha.

Salamandras.- Nombre que daban los rosacruces a los elementales del fuego. El animal en cuestión, lo mismo que su nombre, tiene una significación sumamente oculta, y es muy usado en poesía. Dicho nombre es casi idéntico en todos los idiomas. Así, en griego, latín, francés, español, italiano, etc., es Salamandra, en inglés, Salamander, en persa Samandel, y en sánscrito Salamandala. -[Espíritus que viven en el elemento del fuego. (Franz Hartmann).]

Salmalî.- Véase: Zalmali.

* Salmon.- Eminente médico y alquimista francés que floreció en la primera mitad del siglo XVII. Compiló en una obra titulada Bibliotèque des Philosophes chimiques multitud de selectos tratados sobre el arte hermético, entre ellos La Tabla de Esmeralda de Hermes, seguida del comentario de Hortulano; La Suma de la Perfección, de Geber; La Turba de los Filósofos, de Artefio; Flamel, El Trevisano, Las doce Claves de Filosofía, de Basilo Valentín; El Triunfo hermético, La Luz saliendo de las Tinieblas, el Azoht, Los siete Capítulos atribuídos a Hermes, etc. En el prefacio de esta rara y curiosa colección expone el autor importantes observaciones acerca de la alquimia. Hablando de los enigmas y de las embrolladas explicaciones con que se ha descrito la preparación de la piedra filosofal, dice textualmente: "Si los filósofos hubiesen querido enseñar de un modo claro su Magisterio, e intentado hacer inteligible a todo el mundo lo que han escrito, no habría necesidad de hacer una vasta colección de las obras para exponer su ciencia. El más breve de sus tratados nos hubiera instruído plenamente, y a ellos les hubiera sido fácil hacernos tan sabios como ellos mismos con muy pocas palabras. (Prefacio de la 3ra. Edición, París, 1741, páginas CVII y CVIII). Todos estos filósofos han escrito en un lenguaje muy obscuro para no profanar y hacer pública una cosa tan preciosa, que, si fuese conocida, causaría un desorden y trastornos prodigiosos en la sociedad humana. Escribieron sólo para los hijos de la Ciencia, esto es, para los que están iniciados en sus misterios, y por esta razón es muy difícil para los aprendices entender y descifrar unos libros que de intento han embrollado con enigmas y llenado de contradicciones. Y aunque principalmente del Padre de las Luces debemos esperar la revelación de tan grande Misterio, lo cierto es que sólo por entre tales contradicciones y mentiras aparentes encontramos la verdad; sólo en medio de estas espinas cogeremos esta rosa misteriosa. No podríamos entrar en los ricos jardines de las Hespérides para ver en él este bello árbol de oro y coger los frutos tan preciosos, sino después de vencer al dragón que vela sin cesar e impide la entrada. No podemos ir a la conquista de este vellocino de oro sino por las agitaciones y los escollos de este mar desconocido, pasando por entre estas rocas, y después de haber dominado a los espantables monstruos que lo guardan. (Páginas IV y V)… Aquellos que son bastante felices para adquirir el conocimiento de este arte y la posesión de este raro tesoro, por malvados y viciosos que fuesen antes, están cambiados en sus costumbres y se vuelven hombres de bien; de suerte que, no teniendo nada más que desear en este mundo, no suspiran más que por Dios y la bienaventuranza eterna, que sin cesar tienen ante sus ojos, y exclaman como el profeta: "Señor, sólo me falta la posesión de vuestra gloria para estar plenamente satisfecho". (Id., XX).

* Sam (Sánscrito).- Prefijo equivalente a con, juntamente, dotado, provisto o acompañado de. -Véase: Sa.

* Sam (Egipcio).- Sacerdote que desempeñaba un importante papel en las ceremonias funerarias. Era jefe de los sacerdotes de Fta en Menfis durante la sexta dinastía. Sus insignias habituales eran la piel de pantera y la trenza que colgaba de su espalda. (Pierret, Dict. D'Arch. Egypt.).

Sama (Sánscrito).- Una de las "flores de santidad" (bhâva puchpas). Sama es la quinta, o sea la "resignación". Hay ocho de tales flores, a saber: clemencia o caridad, domino de sí mismo, afecto (o amor a los otros), paciencia, resignación, devoción, meditación y veracidad. Sama es también la represión de toda perturbación mental. [Esta palabra significa además: igualdad, identidad, semejanza, indiferencia, ecuanimidad, compensación; y como adjetivo: idéntico, inalterable, ecuánime, equilibrado, imparcial, indiferente, desapasionado, recto, llano, etc.]