Cardiff
Blavatsky Archive
Theosophical Society, Cardiff Lodge, Newport Road, Cardiff CF – DL
ESCRITURAS
DE H P BLAVATSKY

H P Blavatsky
La Clave de la Teosofía
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Ingles:-
The Key to Theosophy
EXPOSICIÓN CLARA EN FORMA DE
PREGUNTAS Y RESPUESTAS DE LA ÉTICA, CIENCIA Y FILOSOFÍA PARA
CUYO ESTUDIO HA SIDO FUNDADA LA SOCIEDAD TEOSÓFICA
Dedicada por H. P. B. a todos
sus discípulos para que aprendan y puedan enseñar a su vez
PREFACIO DEL AUTOR
l objeto de este libro queda
expresado exactamente por su título: LA CLAVE DE LA TEOSOFÍA, y se necesitan
pocas palabras para explicarlo. No es éste un libro completo de texto de
Teosofía, sino únicamente una llave para abrir la puerta que conduce a un
estudio más profundo. Esta obra señala las líneas principales de la Religión de
la Sabiduría, y expone sus principios fundamentales, contestando a las varias
objeciones que pueda hacer el occidental sincero y tratando de presentar
conceptos poco familiares, en la forma más sencilla y en el lenguaje m ás claro
posible. Creer que conseguiría hacer inteligible la Teosofía sin esfuerzo
mental por parte del lector, sería esperar demasiado; pero confiamos en que la
oscuridad que aún reina en la obra es debida al pensamiento profundo que
entraña y no al lenguaje y a la confusión. Para
el hombre de mente perezosa o para el obtuso, será la Teosofía un enigma, pues
en el mando intelectual, así como, en el espiritual, ha de progresar el hombre por sus
propios esfuerzos. El escritor no puede pensar por el lector, ni sacaría éste
provecho alguno aunque fuese posible semejante cosa. Hace tiempo que aquellos
que están interesados en la obra de la Sociedad Teosófica sienten la necesidad del presente trabajo, y esperamos que, exento lo más
posible de tecnicismos, llenará su objeto cerca de las muchas personas cuya
curiosidad se ha despertado, pero que aún sólo están intrigadas y no
convencidas. Hemos tenido cuidado de separar lo cierto de lo falso, en lo que
toca a las doctrinas espiritistas y a la vida de ultratumba, y de presentar
bajo su verdadero aspecto los fenómenos espiritistas. Explicaciones sobre este
particular, dadas ya tiempo atrás, han sido causa de la ira que se desencadenó
contra el autor de la presente obra, prefiriendo los espiritistas, como otros muchos, creer lo que les agrada mejor que lo
que es cierto, e incomodándose sobremanera con todo aquel que viene a destruir
una agradable ilusión. Durante el pasado año ha sido la Teosofía el blanco de
los ataques más violentos por parte del espiritismo, como si los que sólo poseen la verdad a medias, como los que no tienen nada que ver con ella, sintiesen
mayor antagonismo hacia los poseedores de la verdad entera. Siento un verdadero
agradecimiento hacia los muchos teósofos que me han dirigido preguntas, o que
de otro modo me han ayudado mientras escribía esta obra, la cual resultará por
ello mismo más útil, siendo ésta su mejor recompensa.
H. P. B. E? I TEOSOFÍA Y
SOCIEDAD TEOSÓFICA SIGNIFICACIÓN DEL NOMBRE “TEOSOFÍA” PREGUNTA.
Suelen a menudo considerarse
la Teosofía y sus doctrinas como una
nueva religión. ¿Es una religión? TEÓSOFO. No lo es. La Teosofía es la Ciencia
o Sabiduría divina.
PREG. ¿Cuál es el verdadero significado del término?
TEÓS. “Saber Divino”, Qeohofia (Theosophia) es Sabiduría de los dioses, como Qeogonia (theogonía), genealogía de los dioses. La
palabra Qeoa, en griego significa un dios, uno de los seres divinos, y de
ningún modo “Dios” en el sentido que damos hoy día al término. No es, por lo
tanto, la “Sabiduría de Dios”, según traducen algunos, sino Sabiduría Divina,
la poseída por los dioses. El vocablo cuenta con miles de años de existencia.
PREG. ¿Cuál es el origen de este nombre?
TEÓS. Nos ha sido transmitido
por los filósofos alejandrinos llamados amantes de la verdad, Filaleteos,
palabra compuesta de fil (phil) “amante” y de alhqeia (aletheia) “verdad”. Data
el nombre Teosofía del siglo tercero de nuestra era, y los primeros que lo
emplearon fueron Ammonio Saccas y sus discípulos , que fundaron el sistema Teosófico Ecléctico.
PREG. ¿Cuál era el objeto de este sistema?
TEÓS. Inculcar ante todo ciertas grandes verdades morales en los discípulos y
en todos aquellos que eran “amantes de la verdad”. De ahí viene la divisa
adoptada por la Sociedad Teosófica: Llamados también analogistas. Según el
profesor Alejandro Wilder, M.S.T., en su “Neoplatonismo y Alquimia”, se los
llamaba de este modo a causa de su método para interpretar todas las leyendas
sagradas y narraciones, así como los mitos y misterios, por medio de una regla
o principio de Analogía y correspondencia; de modo que acontecimientos
referidos como habiendo tenido lugar en el mundo externo, eran considerados
como expresando operaciones y experiencias del alma humana. También se los
designaba por el nombre de Neoplatónicos. Aunque se atribuye generalmente la
Teosofía o sistema Ecléctico Teosófico al tercer siglo, si hemos de prestar
crédito a Diógenes Laercio, es mucho más antiguo su origen, puesto que atribuía
el sistema a un sacerdote egipcio, Pot–Amun, que vivía en los primeros tiempos
de la dinastía Ptolemaica. El mismo autor nos dice que el nombre es Copto,
significa “el que está consagrado a Amun, Dios de la Sabiduría.” La Teosofía es
el equivalente de Brahm–Vidya, el conocimiento divino.?La Clave de la Teosofía “No hay religión más elevada que la verdad.”
El principal objeto que se proponían los fundadores de la Escuela Ecléctica
Teosófica era uno de los tres objetos de su sucesora moderna, la Sociedad
Teosófica, o sea el de reconciliar bajo un sistema de ética común, basado en
verdades eternas, a todas las religiones, sectas y naciones.
PREG. ¿Cómo podéis
demostrarme que no es esto un sueño imposible, y que todas las religiones del mundo están basadas en una misma y única verdad?
TEÓS. Su estudio y análisis comparados lo demuestran.”La religión de la
Sabiduría” era una en la antigüedad, y la identidad de la filosofía religiosa
primitiva nos la prueban las idénticas doctrinas enseñadas a los Iniciados
durante los MISTERIOS, institución universalmente difundida en otros tiempos: “Todos
los cultos antiguos demuestran la existencia de una sola Teosofía anterior a
los mismos. La clave que ha de explicar uno de ellos ha de explicarlos todos;
de otro modo no podría ser la verdadera”. (A. Wilder, obra citada.) La Teosofía Ecléctica comprendía tres partes :
ª, La creencia en una deidad absoluta, incomprensible y suprema, o esencia
infinita, que es la raíz de la naturaleza entera y de todo cuanto existe,
visible e invisible. ª, La creencia en la naturaleza eterna, inmortal del hombre, porque siendo éste una radiación del alma
universal, es de idéntica esencia que la última. ª, La Teurgia, u “obra divina”
o el acto de producir una obra de los dioses; de Theoi, “dioses” y ergein,
“obrar.” El término es muy antiguo, pero como forma parte del vocabulario de los Misterios, no era de uso popular.
Era creencia mística que purificándose uno mismo, tanto como los seres
incorpóreos, es decir, volviendo a adquirir la propia pureza original de la
naturaleza, podía el hombre conseguir que los dioses le comunicasen misterios
Divinos y hasta moverlos a hacerse visibles en ciertas ocasiones, sea subjetiva
u objetivamente. Esto era prácticamente probado por los adeptos iniciados y los
sacerdotes. Era el aspecto trascendental de lo que se llama ahora Espiritismo;
pero, habiendo sido éste profanado y mal interpretado por el populacho, llegó a
ser considerado como nigromancia por algunos, y fue prohibido de una
manera general. Aún se conserva una parodia de la teurgia de Jámblico en la
magia ceremonial de algunos cabalistas modernos. La Teosofía moderna evita y
rechaza esas clases de magia y de “nigromancia”, por ser muy peligrosas. La
teurgia verdadera, divina, requiere una pureza y santidad de vida casi
sobrehumanas, pues degenera de otro modo en mediumnismo o magia negra. Los
discípulos inmediatos de Ammonio Saccas, al que llamaban Theodidaktos
(“enseñado por Dios”), como Plotino y su discípulo Porfirio, rechazaron al
principio la teurgia, pero se reconciliaron al fin con ella por medio de
Jámblico, quien escribió una obra con ese objeto, titulada “De Misteriis”, bajo
el nombre de su propio maestro, un famoso sacerdote egipcio llamado Abammon.
Ammonio Saccas era hijo de padres cristianos; disgustado del Cristianismo
dogmático espiritual desde su infancia, se convirtió en Neoplatónico, y como a J.Boëhme y otros célebres videntes y místicos, se
les atribuye la sabiduría divina revelada en sus sueños y visiones. Éste fue el
motivo por el cual se lo llamó Theodidaktos. Decidió reconciliar a todos los
sistemas religiosos, y demostrando su identidad de origen, establecer un Credo
universal basado en la ética. Tan pura era su vida, tan profundo y vasto su
saber, que varios Padres de la Iglesia eran secretos discípulos suyos. Clemente
de Alejandría habla muy alto en su favor. Plotino, el “San Juan” de Ammonio, también era un hombre universalmente
respetado y estimado, cuya instrucción e integridad eran grandísimas. Cuando
contaba treinta nueve años de edad, acompañó al emperador romano Gordiano y su
ejército a Oriente, a fin de ser instruido por los sabios de la Bactriana y de
la India. Tuvo una Escuela de Filosofía en Roma. Su discípulo Porfirio, cuyo
verdadero nombre era Malek (judío helenizado), reunió todos los escritos de su
maestro. Porfirio mismo fue un gran autor, y dio una interpretación alegórica a
algunos trozos de los escritos de Homero. El sistema de meditación empleado por
los Filaleteianos conducía al éxtasis; sistema parecido a la práctica india del
yoga. Lo que se sabe acerca de la Escuela Ecléctica es debido a Orígenes,
Longino y Plotino, discípulos inmediatos de Ammonio. (Véase: Neoplatonismo y
Alquimia, por A. Wilder. )?La Clave de la Teosofía CÓMO PROCEDE LA SOCIEDAD TEOSÓFICA
PREG. Había en tiempos de
Ammonio antiguas e importantes religiones, y sólo en Egipto y Palestina las
sectas eran numerosas; ¿cómo pudo reconciliarlas entre sí?
TEÓS. Haciendo lo que nosotros tratamos de hacer ahora. Los Neoplatónicos
formaban una corporación numerosa, y pertenecían a varias filosofías religiosas,
como sucede a nuestros Teósofos. El judío Aristóbulo
afirmaba en aquellos días que la ética de Aristóteles representaba las
enseñanzas esotéricas de la Ley de Moisés; Philon Judæus se esforzaba en
reconciliar el Pentateuco con la filosofía Pitagórica y Platónica; y Josefo
probaba que los Esenios del Carmelo eran simplemente los copistas y discípulos
de los Terapeutas Egipcios (los que curaban). Lo mismo ocurre en nuestros días.
Podemos probar el origen de cada religión, así como de cada secta, hasta de la más insignificante. No son
las últimas más que las ramas pequeñas nacidas de las mayores; pero unas y
otras arrancan del mismo tronco, la RELIGIÓN de la Sabiduría. Probar
esto mismo fue el objeto de Ammonio, que intentó conseguir que Gentiles y
Cristianos, Judíos e Idólatras, abandonasen sus luchas y disputas para
acordarse únicamente de que todos estaban en posesión de la misma verdad,
oculta bajo aspectos diferentes, y de que eran todos hijos de una madre común . El mismo objeto persigue la Teosofía.
PREG. ¿Cuáles son las fuentes
que os autorizan a emitir ese juicio respecto a los teósofos de Alejandría?
TEÓS. Un número incalculable de escritores conocidos. Mosheim entre ellos, dice
que: El Judaísmo se estableció en
Alejandría bajo Philadelphus, y los maestros helénicos se convirtieron desde
entonces en peligrosos rivales del colegio de Rabinos de babilonia. El autor del “Neoplatonismo” dice con mucha oportunidad: “Los
sistemas Buddhista, Vedantino y Mágico se expusieron durante aquel período al
mismo tiempo que las filosofías de Grecia. No era extraño que los hombres
pensadores opinasen que la lucha de palabras debía cesar, y considerasen
posible extraer de esas varias doctrinas un sistema armónico … Panteno,
Athenagoras y Clemente fueron instruidos por completo en la filosofía
Platónica, y comprendieron su unidad esencial con los sistemas orientales.” Mosheim, hablando de Ammonio, dice:
“Comprendiendo que no sólo los filósofos de Grecia, sino también todos los de
las naciones bárbaras, estaban de perfecto acuerdo unos con otros respecto a
cada punto esencial, se propuso exponer los principios de todas esas diferentes
sectas, para demostrar que todas habían nacido de un mismo y único origen, y
que tendían todas a un mismo y único fin.” Si el escritor que habla de Ammonio
en la Enciclopedia de Edimburgo (Edimburgh Encyclopædia) conoce la materia que
trata, describe en ese caso a los teósofos modernos, sus creencias y su obra,
porque dice refiriéndose al Theodidaktos: “Adoptó las doctrinas admitidas en
Egipto (las esotéricas eran las de la India ), concernientes al Universo y a la
Deidad, considerados como constituyendo un gran todo respecto a la eternidad
del mundo … Estableció también un sistema de disciplina moral que permitía en
general a las gentes vivir según las leyes de su país y los preceptos de la
naturaleza, pero que exigía a los sabios la exaltación de su espíritu por medio
de la contemplación.”?La Clave de la Teosofía “Ammonio enseñó que la religión de las masas
estaba relacionada con la filosofía, y que con ella fue corrompiéndose
gradualmente y oscureciéndose por los conceptos, mentiras y supersticiones
puramente humanos; que, por consiguiente, era necesario devolverle su pureza
original, purificándola de esas escorias y basándola sobre principios filosóficos;
que el objeto del Cristo era establecer y restaurar en su integridad primitiva
la sabiduría de los antiguos; reducir el dominio de la superstición que
prevalecía en el Universo; corregir por una parte, y por otra exterminar los
diferentes errores que se habían introducido en las distintas religiones.” Esto
mismo es también lo que dicen los Teósofos modernos. La única diferencia
consiste en que, mientras hallaba el gran Filaleteo apoyo y ayuda para su
intento en dos Padres de la Iglesia, Clemente y Athenágoras; en todos los
Rabinos ilustrados de la Sinagoga, en la Academia y en el bosque, mientras
enseñaba una doctrina común para todos; nosotros, sus discípulos y
continuadores, no somos reconocidos, sino, por el contrario, ultrajados y
perseguidos. Así queda demostrado que las gentes eran más tolerantes hace .
años que en este siglo de las luces.
PREG.¿No puede encontrarse la
causa del apoyo que halló en la Iglesia, en el hecho de ser
Ammonio Cristiano y haber enseñado el Cristianismo a pesar de sus herejías?
TEÓS. De ningún modo. Había nacido Cristiano, pero jamás había aceptado el
Cristianismo de la Iglesia. Dice el Dr. Wilder: “Sólo tuvo que exponer sus
doctrinas, «según las antiguas columnas de Hermes», que tanto Platón como Pitágoras conocieron antes y con ellas constituyeron
su filosofía”. Encontrando las mismas ideas en el prólogo del Evangelio de San Juan, supuso muy acertadamente que la intención de Jesús
era la de restaurar la gran doctrina de la sabiduría en su integridad
primitiva. Consideraba él que las narraciones de la Biblia y las historias de
los dioses eran sólo alegorías explicativas de la verdad, o bien fábulas
inaceptables. Además, según la Edimburgh Encyclopædia: “reconocía (Ammonio) que
Jesús era un hombre excelente y amigo de Dios”, pero declaraba que no se
propuso abolir enteramente el culto de los demonios (dioses), y que su única
intención era purificar la religión antigua. LA RELIGIÓN DE LA SABIDURÍA
ESOTÉRICA EN TODAS LAS EDADES
PREG.Puesto que Ammonio nunca confió a la escritura sus ideas, ¿cómo podernos
cerciorarnos de la verdad respecto a sus doctrinas?
TEÓS. Ni Buddha, ni Pitágoras, ni Confucio, ni Orfeo, ni Sócrates, ni el mismo
Jesús, dejaron escrito alguno tras de sí. Sin embargo, la mayor parte de ellos
son personajes históricos, y todas sus doctrinas han sobrevivido. Los
discípulos de Ammonio (entre los que se cuentan Orígenes y Herennius)
escribieron tratados y explicaron su ética. Indudablemente, esta última es tan
histórica como los escritos Apostólicos, si no más. Además, sus
discípulos Orígenes, Plotino y Longino (consejero de la famosa reina
Zenobia)?La Clave de la Teosofía legaron
todos abundantes datos acerca del Sistema Filaleteo, al menos en la medida que podía
ser conocida públicamente su profesión de fe, pues la escuela dividía sus
enseñanzas en exotéricas y esotéricas.
PREG.Siendo esotérica lo que se llama propiamente la Religión de la Sabiduría,
según afirmáis, ¿cómo pudieron ser transmitidos sus dogmas o principios hasta
nuestros días?
TEÓS. La Religión de la Sabiduría fue siempre una y la misma, y siendo la
última palabra del conocimiento humano posible, fue cuidadosamente
conservada. Existía edades antes de los Teósofos Alejandrinos, alcanzó a los
modernos y sobrevivirá a todas las demás religiones y filosofías.
PREG.¿Por quiénes y en dónde fue conservada?
TEÓS. Entre los Iniciados de cada nación; entre los profundos investigadores de
la verdad, sus discípulos; y en aquellas partes del mundo en donde estas
materias fueron siempre más apreciadas e investigadas; en la India, el Asia
Central y Persia.
PREG.¿Puede usted darme alguna prueba de su esoterismo?
TEÓS. La mejor prueba que podéis tener consiste en el hecho de que cada culto
religioso, o mejor dicho, filosófico antiguo, comprendía una enseñanza
esotérica o secreta, y un culto exotérico (público). Es además un hecho bien
sabido que los misterios de los antiguos consistían en “Mayores” (secretos) y
“Menores” (públicos); como en las solemnidades famosas llamadas en Grecia
Eleusinas. Desde los Hierofantes de Samotracia, Egipto, los Brahmanes iniciados
de la India Antigua, hasta los Rabinos hebreos, todos, por temor a la
profanación, ocultaron sus verdaderas creencias. Llamaban los Rabinos hebreos a
sus series religiosas seculares, la Mercavah (o cuerpo exterior), “el vehículo”
o la cubierta que oculta al alma, es decir, a su Ciencia Secreta más elevada.
Jamás en la antigüedad divulgó nación alguna, por conducto de sus sacerdotes,
sus verdaderos secretos filosóficos a las masas, dando sólo a éstas la parte
exterior de los mismos. El Buddhismo del Norte tiene sus “vehículos” “mayores”
y “menores”, conocidos bajo el nombre de Mahayana el esotérico, y de Hinayana
el exotérico, que son dos Escuelas. No se los debe censurar por el secreto
guardado, pues seguramente a nadie se lo ocurriría dar en pasto, a un rebaño de ovejas, disertaciones científicas
eruditas sobre botánica, en vez de hierba. Pitágoras denominaba a su Gnosis “el
conocimiento de las cosas que son” o h gnwçiç onpwu, y reserva esos
conocimientos sólo para sus discípulos, que habían jurado guardar el secreto;
para aquellos que podían asimilarse ese alimento mental y hallar en él
satisfacción; a los que juramentaba para guardar el secreto y el silencio. Los
alfabetos ocultos y las cifras secretas son el desarrollo de los antiguos
escritos hieráticos Egipcios, cuyo secreto estaba antiguamente en poder de los
Hierogramatistas, Sacerdotes Egipcios iniciados. Según nos dicen sus biógrafos,
Ammonio Saccas juramentaba a sus discípulos para que no divulgasen sus
doctrinas superiores, excepto a aquellos que ya habían sido instruidos en los
conocimientos preliminares, y que también estaban ligados por juramento.
Finalmente ¿no hallamos la misma costumbre en el Cristianismo primitivo, entre
los Gnósticos, y hasta en las enseñanzas de Cristo? ¿Acaso no habla él a las
masas en parábolas de doble?La Clave de la Teosofía sentido, explicando únicamente a los
discípulos sus motivos? “A vosotros –dice– es dado el conocer los misterios del reino de los cielos; pero a aquellos de fuera todas
esas cosas se explican en parábolas” (Marcos, IV, ). “Los Esenios de Judea y
del Carmelo hacían igual distinción, dividiendo a sus miembros en neófitos,
hermanos y perfectos o iniciados. Ejemplos acerca de este particular pueden
sacarse de todos los países.
PREG.¿Puede alcanzarse la “Sabiduría Secreta” únicamente por el estudio? Las
Enciclopedias definen la Teosofía en sentido parecido al que lo hace el
Diccionario de Webster, es decir, como una supuesta comunicación con Dios y los espíritus
superiores, y la adquisición consiguiente del conocimiento sobrehumano por medios físicos y
procedimientos químicos. ¿Es esto exacto?
TEÓS. No lo creo, ni existe lexicógrafo alguno capaz de aplicarse a sí mismo, o
explicar a los demás, cómo puede alcanzarse el conocimiento sobrehumano por
medio de procedimientos físicos o químicos. Si Webster hubiese dicho por medios
metafísicos y alquímicos, hubiese sido la definición casi correcta, aproximada
a la verdad; lo que ha escrito es absurdo. Los antiguos Teósofos, así como los modernos, sostenían que lo infinito no puede ser
conocido por lo finito, es decir, percibido por el yo finito; pero que la
esencia divina puede ser comunicada al Ego Espiritual en estado de éxtasis.
Difícilmente puede alcanzarse esa condición, como sucede con el hipnotismo, por “procedimientos físicos
y químicos.”
PREG.¿Cómo explicáis esto?
TEÓS. Plotino definió el verdadero éxtasis como “la liberación de la inteligencia de sus
conocimientos finitos, y su unión e identificación con lo infinito.” Ésta es la
condición más elevada –dice el Prof. Wilder–, pero su duración no es
permanente, y solo a muy pocos les es dado alcanzarla. Tal condición es
idéntica al estado que se conoce en la India con el nombre de Samâdhi. Este último es practicado
por los yoguis, que lo facilitan físicamente por la mayor abstinencia en la
comida y bebida, y por un esfuerzo mental continuo para purificar y elevar la
mente. La meditación es silenciosa y no pronunciada, o como lo expresa Platón, “es el ardiente anhelo del alma
hacia lo divino; no para pedir alguna gracia o favor particular (como sucede con la oración común), sino por el bien en sí,
por el Bien Supremo Universal” (del que somos en la tierra una parte, y de cuya esencia
todos procedemos). “Así pues –añade Platón–, guarda silencio en presencia de
los seres divinos, hasta que se disipen las nubes ante tus ojos y te permitan
ver con la luz que de ellos emana, no aquello que se te presenta como bueno, sino aquello que es intrínsecamente bueno.” Véase:
Neoplatonismo y Alquimia; por A. Wilder. Esto es lo que el ilustrado autor de
Neoplatonismo, el profesos A. Wilder, M.S.T., describe como fotografía espiritual : “El alma es la cámara en la
que todos los hechos y acontecimientos futuros, pasados y presentes están
fijados; y la mente llega a tener conciencia de ellos. Más allá de nuestro
mundo de límites, todo es un día sólo o estado –el pasado y el futuro
comprendidos en el presente … – La muerte es el último éxtasis en la tierra. El
alma entonces se ve libre de las trabas del cuerpo, y su parte más noble se une
a la naturaleza superior, participando así de la sabiduría y presciencia de los
seres superiores. La verdadera Teosofía es para los místicos aquel estado que
Apolonio de Tyana describía así : “Puedo ver el presente y el futuro como en un claro espejo. No necesita el sabio contemplar
los vapores de la tierra y la corrupción del aire para prever los acontecimientos … Los theoi o
dioses ven lo futuro; los hombres comunes, el presente; los?La Clave de la
Teosofía
PREG.¿No es, por lo tanto, la Teosofía un sistema nuevo como creen algunos?
TEÓS. Sólo la gente ignorante puede considerarla de esta manera. En su ética y
enseñanza, si no de nombre, es tan antigua como el mundo, así como es, entre todos, el sistema más amplio y católico
(universal).
PREG.¿Cómo se explica entonces que haya sido tan desconocida la Teosofía en las
naciones del Hemisferio Occidental? ¿Por qué fue un libro cerrado
para las razas, sin duda alguna más cultas y adelantadas?
TEÓS. Creemos que antiguamente han existido naciones tan cultas, y con
seguridad espiritualmente más “adelantadas”, que lo estamos nosotros. Pero hay
varias razones que motivan esa ignorancia voluntaria. Una de ellas la dio San Pablo a los cultos Atenienses: la falta, durante largos
siglos, de verdadero conocimiento espiritual, y hasta de interés por él, debida
a una inclinación exagerada a las cosas sensuales y a una larga sujeción a la
letra muerta del dogma y del ritualismo. Pero la razón principal consiste en el
hecho de haberse conservado siempre secreta la verdadera Teosofía.
PREG.Habéis presentado pruebas de la existencia del secreto; pero ¿cuál era la causa real del mismo?
TEÓS. Las causas eran las siguientes: Primeramente, la perversidad de la naturaleza
del hombre vulgar y su egoísmo, tendiendo siempre a la
satisfacción de sus deseos personales en detrimento del prójimo. A semejantes seres jamás se les hubiese
podido confiar secretos divinos. En segundo término, su incapacidad para
conservar los conocimientos sagrados y divinos limpios de toda degradación.
Esta última fue la causa de la perversión de las verdades y símbolos más
sublimes, y de la transformación gradual de las cosas espirituales en formas
antropomórficas y comunes; en otras palabras, el rebajamiento de la idea divina
y la idolatría. LA TEOSOFÍA NO ES EL BUDDHISMO
PREG.Suelen a menudo consideraros como “Buddhistas Esotéricos”. ¿Sois todos, pues,
discípulos de Gautama Buddha?
TEÓS. No, pues equivaldría a decir que todos los músicos son discípulos de
Wagner. Algunos, entre nosotros, pertenecen a la religión Buddhista; sin
embargo, contamos entre nosotros muchos más Indos y Brahmanes que Buddhistas, y
más Cristianos (Europeos y Americanos), que Buddhistas convertidos. sabios,
aquello que va a tener lugar.” La Teosofía de los sabios que habla, queda bien
expresada en la afirmación :”El Reino de Dios está en nosotros.”?La Clave de la
Teosofía Nació el error de la mala
interpretación del verdadero sentido del título de la excelente obra de Mr.
Sinnett, el Buddhismo Esotérico, debiendo haberse escrito la palabra Buddhismo
con una d en vez de dos, porque en ese caso esta palabra hubiese expresado la
idea del autor, o sea: Sabiduría (Bodha, bodhi, “inteligencia”, “sabiduría”),
en vez de Buddhismo, que significa la filosofía religiosa de Buddha o Gautama.
La Teosofía, como ya se ha dicho, es la Religión de la Sabiduría.
PREG.¿Qué diferencia hay entre el Buddhismo, la religión fundada por el
príncipe de Kapilawastu, y el Buddhismo o “ Sabiduría” que decís es sinónimo de
Teosofía?
TEÓS. Exactamente la misma que existe entre el ritualismo y la teología
dogmática de las Iglesias y sectas, y las enseñanzas secretas del Cristo, que
se llamaron “los misterios del Reino de los Cielos”. Buddha significa el
“Iluminado” por Bodha o conocimiento, Sabiduría. Ésta se arraigó y difundió en
las doctrinas esotéricas que Gotama enseñó sólo a sus Arhats escogidos.
PREG.Sin embargo, niegan algunos Orientalistas que Gotama haya enseñado jamás
doctrina esotérica alguna.
TEÓS. También pueden negar que posea la Naturaleza secretos ignorados por los
hombres de ciencia. Lo probaré más adelante por la conversación de Buddha con
su discípulo Ananda. Sus doctrinas esotéricas eran simplemente la Gupta Vidya
(ciencia o conocimiento secreto) de los antiguos Brahmanes, cuya clave han
perdido por completo sus modernos sucesores, con raras excepciones; y esa Vidya
pasó al dominio de lo que se conoce ahora como doctrina interior (secreta) de la escuela Mahayâna del Buddhismo del Norte. Los que lo niegan son simples
pretendientes, ignorantes del Orientalismo. Aconséjoos que leáis el Buddhismo
Chino del Reverendo Mr. Edkins, especialmente los capítulos referentes a las
escuelas y enseñanzas Exotéricas y Esotéricas, y comparéis entonces el
testimonio de todo el mundo antiguo sobre el particular.
PREG.¿No es, sin embargo, la ética de la Teosofía semejante a la que enseñó
Buddha?
TEÓS. Ciertamente, porque aquella ética es el alma de la Religión de la
Sabiduría, y ha sido en otros tiempos la propiedad común de los iniciados de
todas las naciones. Pero Buddha fue el primero en fundir esa ética sublime con
sus enseñanzas públicas, y en hacer de ella la base, y la esencia misma de su
sistema público. En esto consiste la inmensa diferencia que existe entre el
Buddhismo exotérico y todas las demás religiones. Porque, mientras en algunas
de éstas ocupan el ritualismo y el dogma el primero y más importante lugar, la
ética siempre ha sido en el Buddhismo lo principal. Esto explica la semejanza, casi
la identidad, que existe entre la ética de la Teosofía y la de la religión de
Buddha.
PREG.¿Existen algunos grados de diferencia importantes?
TEÓS. Existe una distinción notable entre la Teosofía y el Buddhismo exotérico,
y es que este último, representado por la Iglesia del Sur, niega por completo:
a) la existencia de Deidad alguna, y b) una vida consciente post mortem, y
hasta una individualidad consciente que sobreviva en el hombre. Tal es, al
menos, la doctrina de la Secta Siamesa, hoy considerada como la forma más pura del Buddhismo exotérico. Es así, en
efecto, si nos referimos?La Clave de la Teosofía únicamente a las enseñanzas públicas de
Buddha, y daré más adelante el motivo de esa reticencia de su parte. Pero las
escuelas de la Iglesia Buddhista del Norte, establecidas en aquellos países
donde se retiraron los Arhats iniciados después de la muerte del Maestro,
enseñan todo lo que se conoce hoy día con el nombre de Doctrinas Teosóficas,
porque forman parte de la ciencia de los iniciados, probando así cómo fue
sacrificada la verdad en aras de la letra muerta, por la ortodoxia demasiado
celosa del Buddhismo del Sur. ¡Cuánto más sublimes, más nobles, más filosóficas
y científicas, aun en su letra muerta, son sin embargo sus enseñanzas,
comparadas con las de cualquier otra iglesia o religión! Sin embargo, la
Teosofía no es el Buddhismo.?
II TEOSOFÍA EXOTÉRICA Y
ESOTÉRICA LO QUE NO ES LA SOCIEDAD TEOSÓFICA MODERNA
PREG.¿No son, por lo tanto,
vuestras doctrinas un renacimiento del Buddhismo, ni están enteramente copiadas
de la Teosofía Neoplatónica?
TEÓS. No. Pero no podría contestar mejor a vuestras preguntas que citando una
memoria sobre la “Teosofía” leída ante la Convención Teosófica en Chicago,
América (abril, ), por el Dr. J. D. Buck, M. S. T. Ningún teósofo, jamás, ha
expresado y comprendido mejor la esencia verdadera de la Teosofía que nuestro
estimado amigo el Dr. Buck: “Fue fundada la Sociedad Teosófica con el objeto de
difundir las doctrinas Teosóficas y promover y secundar la vida Teosófica. No
es la presente Sociedad la primera en su intento. Tengo en mi poder una obra
titulada Transacciones Teosóficas de la Sociedad Filadélfica, publicada en
Londres en el año ; y otra con el siguiente título: Introducción a la Teosofía,
o sea la Ciencia del Misterio de Cristo, decir, de la Deidad, Naturaleza y
Criatura, comprendiendo la filosofía todos los poderes en acción, en la vida,
mágicos y espirituales, formando una guía práctica para la pureza y santidad
más sublimes, y la perfección evangélica para adquirir la visión divina y las
santas artes angélicas, poderes y otras prerrogativas de la regeneración”
publicada en Londres en . He aquí la dedicatoria de esa obra: “A los
estudiantes de las Universidades, Colegios y Escuelas de la Cristiandad; a los
Profesores de Ciencias Metafísicas, Mecánicas y Naturales en todas sus formas;
a los hombres y mujeres de la Enseñanza en general, de la fe fundamental
ortodoxa; a los Deístas, Arrianos, Unitarios, Swedenhorgianos y de otros credos
imperfectos y mal fundados, racionalistas y escépticos de todas clases; a los
Mahometanos, Judíos y Patriarcas Orientales ilustrados y de juicio recto; pero
especialmente al ministro y misionero del Evangelio, sea en los pueblos
bárbaros o intelectuales, está humilde y afectuosamente dedicada esta
introducción a la Teosofía o Ciencia de los principios y misterios de todas las
cosas.” “En el siguiente año () se publicó otro tomo en real octavo de páginas, tipo diamante, sobre Misceláneas
Teosóficas. Se publicaron sólo ejemplares de esta última obra, destinados a
la distribución gratuita en Bibliotecas y Universidades. Esos primitivos
movimientos fueron numerosos y originados dentro de la Iglesia, por personas de
gran piedad, celo y fama intachables. Todos aquellos escritos revestían forma
ortodoxa, usando expresiones Cristianas, y como las obras del eminente eclesiástico William–Law, sólo se
distinguían para el lector ordinario por su gran piedad y sinceridad. Todos,
sin excepción, intentaban únicamente fijar el origen, explicar el sentido más
profundo y el valor original de las Escrituras Cristianas y exponer y fomentar
la vida Teosófica. Pronto fueron olvidadas esas obras, y son hoy día
generalmente desconocidas. Intentaron reformar al clero y reanimar la verdadera
piedad, y fueron siempre mal recibidas. Bastaba la palabra “Herejía” para
entregarlas al olvido como a todas las Utopías semejantes. En tiempo de la
Reforma, Juan Reuchlin intentó el mismo objeto con igual resultado, a pesar de
ser amigo íntimo y confidente de Lutero. Jamás quiso la ortodoxia ser
ilustrada.?La Clave de la Teosofía “A
esos reformadores se les dijo, como le ocurrió a Pablo con Festus, que la demasiada
instrucción los había vuelto locos, y que sería peligroso seguir adelante. A
pesar de la verbosidad, que en esos escritores se debía en parte a la
costumbre, a la educación, y también al freno del poder secular, y volviendo a
la cuestión principal, puede decirse que esos escritos eran Teosóficos en su
más estricto sentido, y se refieren sólo al conocimiento del hombre acerca de
su propia naturaleza y la vida superior del alma. El presente movimiento
Teosófico ha sido acusado algunas veces de intentar la conversión del Cristianismo al Buddhismo, lo que significa
sencillamente que la palabra “Herejía” ha perdido su fuerza y renunciado a su
poder. “En todas las épocas hubo individuos que comprendieron más o menos
claramente las doctrinas Teosóficas y las aplicaron a su vida privada. No
pertenecen esas doctrinas a religión alguna exclusivamente, y no están
relacionadas de un modo especial con Sociedad o tiempo algunos. Son el
privilegio de toda alma humana. La ortodoxia debe ser interpretada por cada
cual según su naturaleza, de acuerdo con sus necesidades peculiares y su propia
experiencia. Esto explicará por qué los que se imaginaban hallar en la Teosofía
una nueva religión, han buscado en balde su credo y su ritual. La lealtad a la
Verdad es su credo y “Honrar cada verdad por sus actos, su ritual.” “Cuán poco
comprenden las masas ese principio de Fraternidad Universal, y cuán rara vez ha
sido su trascendental importancia reconocida, lo prueba la diversidad de
opiniones e interpretaciones falsas acerca de la Sociedad Teosófica.
Esta Sociedad fue organizada
bajo el principio único de la Fraternidad esencial del hombre, como acabo de bosquejarlo aunque breve e imperfectamente.
Ha sido atacada porque la consideraban Buddhista y anticristiana, como si
pudiese ser las dos cosas a la vez, precisamente cuando ambos, el Buddhismo y
el Cristianismo, según fueron establecidos por sus inspirados fundadores,
consideran la fraternidad como el punto esencial y único de la doctrina y de la
vida. También trataron de la Teosofía como de una cosa nueva en el mundo, o todo lo más como de antiguo misticismo disfrazado con un nuevo nombre.
Si bien es cierto que muchas Sociedades fundadas en los principios de altruismo
o Fraternidad esencial y unidas para defender esos principios, tuvieron varios
nombres, no lo es menos que muchas de las mismas fueron también llamadas
Teosóficas, y sus principios y objeto eran los de la Sociedad actual que lleva
este nombre. En todas esas Sociedades, la esencia de la doctrina ha sido
siempre la misma y todo lo demás incidental, aunque sea un hecho el que muchas
personas se fijan en los accidentes, y descuidan lo esencial.” No es posible
contestar mejor y más explícitamente a vuestras preguntas que como lo hace un hombre que es uno de nuestros más
apreciados y sinceros teósofos.
PREG.Siendo así, ¿Qué sistema preferís o adoptáis aparte de la ética Buddhista?
TEÓS. Ninguno y todos. No estamos ligados a religión o filosofía especial:
escogemos lo bueno que en cada una hallamos. Mas, hemos de repetir aquí que la
Teosofía, como todos los demás sistemas antiguos, está dividida en
dos secciones: la Exotérica y la Esotérica.
TEÓS. ¿En qué consiste la diferencia?
TEÓS. Pueden los miembros de la Sociedad Teosófica en general profesar la
religión o filosofía que tengan por conveniente, o ninguna, si así lo
prefieren, siempre que simpaticen con uno o más de los tres objetos de la
Asociación y estén dispuestos a sostenerlos. La Sociedad es una Corporación
filantrópica y científica para la propagación de la idea de fraternidad en el
terreno práctico en vez del
teórico. No importa que los Miembros sean Cristianos o Musulmanes, Judíos o
Parsis, Buddhistas o Brahmanes, Espiritualistas o materialistas; pero cada
miembro tiene que ser un filántropo, o un estudiante investigador de la
literatura Aria y otras antiguas, o dedicarse a las Ciencias psíquicas. Debe,
en una palabra, contribuir, sí puede, a la realización de uno de los objetos del programa por lo menos. De otro modo, el ingresar como “Miembro” no?La Clave de la Teosofía tendría razón de ser. Tal es la mayoría de la
SOCIEDAD EXOTÉRICA, formada por miembros “adheridos” y “sueltos” . Éstos Pueden
llegar a ser Teósofos de hecho o no. Son miembros por el hecho de pertenecer a
la Sociedad, mas no puede esta última convertir en Teósofo a una persona que no
tiene sentido de las cosas divinas, o que aprecia las cosas de la Teosofía de
una manera particular suya (sectaria, si es que puede usarse esta expresión, o
egoísta). El dicho “generoso es quien obra generosamente” podría parafrasearse
en este caso, y diríamos: “Es Teósofo, todo aquel que vive y practica la
Teosofía.” TEÓSOFOS Y MIEMBROS DE LA “SOCIEDAD TEOSÓFICA”
PREG.Se refiere lo que antecede, según entiendo, a los miembros del círculo externo; pero ¿cuál es el caso de los que se
dedican al estudio esotérico de la Teosofía? ¿Son éstos los verdaderos teósofos?
TEÓS. No lo son, necesariamente, hasta haber dado pruebas de que pueden ser
considerados como tales. Han entrado en el grupo interior y se han
comprometido a observar, tan estrictamente como les sea posible, las reglas del círculo oculto. Ésta es una empresa difícil, por
cuanto la primera y principal entre las reglas es la renuncia completa de la
propia personalidad, es decir: que un miembro que se ha comprometido ha de
convertirse en un perfecto altruista, no pensar en sí mismo jamás, y olvidar su
propia vanidad y orgullo en bien de sus semejantes, además del de sus hermanos
en el círculo esotérico. Si quiere sacar provecho de las instrucciones
esotéricas, ha de ser su vida de abstinencia en todas las cosas, de abnegación
y de estricta moralidad, cumpliendo con su deber respecto de todos los hombres.
Los pocos Teósofos verdaderos que cuenta la Sociedad Teosófica se encuentran
entre esos miembros. No quiere decir esto que fuera de la S. T. y del grupo interior no existan Teósofos; los hay, y en
mayor número de lo que se cree en general; muchos más, seguramente, que entre
los miembros del círculo externo de la Sociedad Teosófica.
PREG.En este caso, ¿qué ventaja ofrece el pertenecer a la llamada Sociedad
Teosófica? ¿En dónde está el estímulo, cuál es el móvil para ello?
TEÓS. Ninguno, excepto la ventaja de obtener instrucciones esotéricas, las
doctrinas puras y verdaderas de la “Religión de la Sabiduría”; y, si se cumple
realmente el programa, gozar del gran apoyo del auxilio mutuo y de la simpatía.
La unión es la fuerza; la armonía y los esfuerzos simultáneos bien dirigidos
hacen milagros. Éste ha sido el secreto de todas las asociaciones y
comunidades, desde que existe la humanidad.
PREG.Pero ¿por qué no ha de poder un hombre de inteligencia bien equilibrada y
de propósito sincero, de indomable energía y perseverancia, llegar a ser
Ocultista y hasta Adepto, trabajando solo? “Miembro adherido” es el que forma parte de
una Rama de la S.T.; y “Miembro suelto” el que pertenece a la S.T. y tiene su
diploma expedido por la Sede Central (Adyar, Madrás), pero no está afiliado a
Rama o Grupo alguno.?La Clave de la Teosofía
TEÓS. Puede conseguirlo, pero existen diez mil probabilidades contra una de que
fallará en su empresa. Una razón hay entre muchas otras, y es que no se
encuentran en nuestros días libros sobre Ocultismo o Teurgia que revelen los
secretos de la Alquimia o de la Teosofía de la Edad Media, en lenguaje vulgar.
Todos son simbólicos o parabólicos; y como ha sido perdida la clave en Occidente, hace muchos
siglos, ¿cómo puede nadie conocer el significado exacto de lo que lee o de lo
que estudia? Éste es el peligro mayor, peligro que conduce a la magia negra
inconsciente o al mediumnismo más irremediable. El que no tenga a un Iniciado
por maestro, hará bien en abandonar este peligroso estudio. Mirad en torno de
vosotros y observad. Mientras las dos terceras partes de la sociedad civilizada
ridiculiza la mera posibilidad de que pueda haber algo en Teosofía, Ocultismo,
Espiritismo o en la Kábala, la otra tercera parte está compuesta de los
elementos más heterogéneos y, opuestos posibles. Algunos creen en lo místico y
hasta en lo sobrenatural (!), pero cada uno cree a su manera. Otros se lanzan
sin auxilio alguno al estudio de la Kábala, del Psiquismo y Mesmerismo,
Espiritismo, u otra forma cual quiera del Misticismo. Resultado: no hay dos
hombres que piensen igualmente, ni que se hallen de acuerdo respecto de
cualquiera de los principios ocultos fundamentales, aunque muchos son los que
reivindican y pretenden poseer la última palabra del saber, y quisieran hacer
creer a los profanos en esas materias que son adeptos perfectos, No hay tan
sólo carencia de un conocimiento exacto y científico del Ocultismo accesible en
el Occidente, ni siquiera del de la verdadera astrología (la única rama del
Ocultismo que posee en sus enseñanzas exotéricas un sistema y leyes definidas),
sino que ni uno solo tiene la menor idea de lo que el verdadero Ocultismo
significa. Limitan algunos la antigua Sabiduría a la Kábala y al Zohar judío,
que cada cual interpreta a su modo según la letra muerta de los métodos
Rabínicos. Otros consideran a Swedenborg o a Boehme como la última expresión de la más elevada sabiduría,
mientras otros, por fin, ven en el mesmerismo el gran secreto de la antigua
magia. Todos éstos, SIN EXCEPCIÓN, cuando tratan de llevar sus teorías a la
práctica, caen rápidamente, efecto de su ignorancia, en la magia
negra. ¡Felices aquellos que se libran del peligro, careciendo como carecen de experiencia y criterio que puedan guiarlos
para distinguir lo real de lo falso!
PREG.¿Hemos de entender con esto que el grupo interior de la S. T. recibe sus
enseñanzas de los verdaderos iniciados o maestros en la sabiduría esotérica?
TEÓS. No directamente. La presencia personal de esos maestros no es necesaria.
Basta con que den sus instrucciones a algunos de los que han estudiado bajo su
dirección durante años, y que han consagrado la vida entera a su servicio.
Pueden entonces éstos, a su vez, transmitir a los que no tuvieron esa
oportunidad, la ciencia recibida. Es preferible una parte de las verdaderas
ciencias, a una masa de conocimientos no digeridos y mal interpretados. Una
onza de oro vale más que una tonelada de polvo.
PREG.Pero ¿qué medios tenemos para averiguar si la onza es de oro verdadero, o
una falsificación?
TEÓS. Se conoce un árbol por sus frutos, un sistema por sus resultados. Cuando
nos prueben nuestros adversarios que algún estudiante solitario del Ocultismo,
a través de las edades, se ha convertido en un Santo Adepto como Ammonio
Saccas, en un Plotino, en un Teurgista como Jámblico, o bien ha llevado a cabo
hechos como los que se atribuyen a Saint Germain, sin maestro alguno para
dirigirlo, y todo ello sin ser un médium, un iluso o un charlatán. Entonces
confesaremos nuestro error. Pero hasta que no llegue ese caso,?La Clave de la
Teosofía prefieren los Teósofos atenerse
a la ley natural, probada y conocida, de la Ciencia Sagrada tradicional. Hay
místicos que han hecho grandes descubrimientos en química y ciencias físicas,
penetrando casi en los dominios de la Alquimia y el Ocultismo; otros, que sólo
a la luz de su genio han vuelto a descubrir parte, si no el todo de los
alfabetos perdidos de la “Lengua del Misterio”, y son, por consiguiente,
capaces de leer correctamente los escritos hebreos; otros, por fin, que, siendo
clarividentes, han podido entrever pasajeros resplandores de los secretos de la
Naturaleza; mas todos éstos son especialistas. El uno es un inventor teórico;
el otro un hebraísta, es decir, Kabalista sectario; el tercero, un Swedenborg
moderno, que niega todo aquello que esté fuera de su ciencia o religión
particular. Ninguno de ellos puede vanagloriarse de haber producido un
beneficio universal o nacional, ni siquiera tampoco un beneficio para sí mismo.
Exceptuando a algunos curanderos de aquellos que el Real Colegio de Médicos y
Cirujanos tacharía de charlatanes, ninguno ha ayudado con su ciencia a la
Humanidad, ni siquiera a algunas de aquellas personas que lo rodeaban. ¿Dónde
están los Caldeos de la antigüedad, los hombres que realizaban maravillosas
curaciones, “no por medio de encantos o hechizos, sino por el de los simples?”
¿Dónde un Apolonio de Tyana que sanaba a los enfermos y despertaba a los
muertos, bajo cualquier clima y circunstancia? Conocemos a algunos
especialistas en Europa de lo primero; pero ninguno capaz de lo segundo,
excepto en Asia, donde el secreto del yogui, “vivir en la muerte”, se conserva aún.
PREG.¿Es el objeto de la Teosofía crear semejantes Adeptos sanadores?
TEÓS. Los objetos de la Teosofía son varios; pero los más importantes de todos
son aquellos que pueden contribuir al alivio del sufrimiento humano bajo cualquier forma, tanto moral como física; y consideramos la primera mucho más
importante que la segunda. Tiene la Teosofía que inculcar la ética y purificar
el alma, si quiere aliviar al cuerpo físico, cuyas dolencias, salvo en casos
accidentales, son hereditarias. No es estudiando el Ocultismo con miras
egoístas por la satisfacción de la ambición personal, el orgullo o la vanidad,
como se llegará jamás a alcanzar el verdadero fin propuesto, de aliviar a la
humanidad que sufre. Ni tampoco estudiando sólo una rama de la filosofía
esotérica es como llegará nadie a ser Ocultista, SI NO ESTUDIÁNDOLAS
TODAS, aunque no las posea perfectamente.
PREG.¿No se ayuda, por lo tanto, a alcanzar ese importantísimo objeto más que a
los que estudian las ciencias esotéricas?
TEÓS. De ningún modo. Todo miembro del círculo externo tiene derecho a la instrucción
general, si la desea; pero pocos quieren convertirse en lo que se llama
“miembros activos” y la mayor parte prefieren ser los ZÁNGANOS DE LA TEOSOFÍA.
Sépase bien que se estimulan, en la Sociedad Teosófica las investigaciones
privadas, con tal que no traspasen el límite que separa lo exotérico de lo
esotérico, la magia ciega de la consciente. DIFERENCIA ENTRE TEOSOFÍA Y
OCULTISMO
PREG.Habláis de Teosofía y de Ocultismo; ¿son ambos idénticos??La Clave de la
Teosofía
TEÓS. De ninguna manera. Puede un hombre ser muy buen Teósofo, dentro o fuera
de la Sociedad, sin ser en modo alguno Ocultista. Pero nadie puede ser un
verdadero Ocultista sin ser Teósofo en toda la extensión de la palabra; de otro
modo, no es más que un mago negro, consciente o inconsciente.
PREG.¿Qué queréis decir?
TEÓS. Ya he dicho que un Teósofo verdadero debe poner en práctica el ideal
moral más elevado; debe esforzarse en reconocer la unidad con la humanidad
entera, y trabajar incesantemente para los demás. Ahora bien; si un Ocultista
no lleva esto a cabo, obrará de un modo egoísta para su beneficio personal; y
si ha adquirido mayores poderes prácticos que los demás hombres, por lo común
se convierte, por esto mismo, en enemigo del mundo y de los que lo rodean, mucho más temible que
el simple mortal. Esto es claro.
PREG.Entonces, ¿un Ocultista es sencillamente un hombre que posee mayor poder
que los demás?
TEÓS. Mucho mayor, si es Ocultista práctico y realmente instruido, y no se
contenta tan sólo con serlo de nombre. No son las ciencias ocultas “aquellas
ciencias imaginarias de la Edad Media que trataban de la supuesta acción o
influencia de cualidades Ocultas o poderes sobrenaturales, como la alquimia, la
magia, la nigromancia y la astrología”, según nos las describen las
Enciclopedias; porque son ciencias reales, verdaderas y muy peligrosas. Enseñan
la fuerza e influencia secretas de las cosas de la Naturaleza, desarrollando y
cultivando los poderes ocultos “latentes en el hombre”, dándole enormes
ventajas sobre los mortales más ignorantes. Buen ejemplo de ello es el
Hipnotismo, hoy día tan común y objeto de las indagaciones científicas. Fue
descubierto el poder hipnótico casi por casualidad, habiendo preparado el
camino el mesmerismo. Hoy día, un hipnotizador experimentado puede con su poder
hacer casi todo cuanto se le ocurra: desde obligar a un hombre a hacer el tonto
inconscientemente, hasta hacerle cometer un crimen. (A menudo, por medio de un
cómplice del hipnotizador y en beneficio de este último.) ¿No es
éste un terrible poder si se entrega en manos de personas sin escrúpulos? Y,
sin embargo, tened presente que ésta no es más que una de las ramas menores del
Ocultismo.
PREG.¿Pero no están todas esas ciencias Ocultas, magia y hechicería,
consideradas por la gente más culta e ilustrada como restos de la antigua ignorancia y superstición?
TEÓS. Permitidme que os haga notar que esta observación resuelve de golpe los
distintos puntos de vista. Los más “cultos e ilustrados” entre vosotros,
también consideran al Cristianismo y todas las, demás religiones como restos de ignorancia y superstición. La gente ahora
empieza a creer en el hipnotismo, y algunos (hasta entre los más cultos), en la
Teosofía y los fenómenos. ¿Pero quién, excepto los predicadores y los fanáticos
ciegos, se atreverá a confesar su creencia en los milagros Bíblicos? Aquí es
donde nace la diferencia. Hay Teósofos muy puros y buenos, que pueden creer en
los milagros sobrenaturales, incluso los divinos; pero no creerá en ellos
Ocultista alguno. El Ocultista practica la Teosofía científica, basada en el
conocimiento exacto de los trabajos y secretos de la Naturaleza, mientras que
el Teósofo que practique los poderes llamados anormales, pero sin la luz del
Ocultismo, tenderá simplemente hacia una forma peligrosa del mediumnismo,
porque, aunque profese la Teosofía y su más elevado código de ética, obra a
oscuras, apoyado en sincera PERO CIEGA FE. Cualquiera,?La Clave de la Teosofía sea Teósofo o Espiritista, que intente
cultivar una de las ramas de la ciencia Oculta por ejemplo, Hipnotismo,
Mesmerismo o siquiera los secretos para producir ciertos fenómenos físicos,
etc. sin el conocimiento de la rationale filosófica de esos poderes. Es como una nave sin timón en medio del océano embravecido. DIFERENCIA ENTRE LA TEOSOFÍA Y EL
ESPIRITISMO
PREG.¿Pero no creéis en el Espiritismo?
TEÓS. Si por “Espiritismo” os referís a la explicación que dan los Espiritistas
de algunos fenómenos anormales, declaramos decididamente, en este caso, que no.
Ellos sostienen que todas esas manifestaciones son producidas por los
“espíritus” de los muertos, sus parientes generalmente, que vuelven a la
tierra, según dicen, para comunicarse con los que han querido o con aquellos a
quienes les une el afecto. Negamos este punto en absoluto. Afirmamos que los
espíritus de los muertos no pueden volver a la tierra –salvo en casos raros y
excepcionales, de los que hablar más adelante–; ni tampoco se comunican con los
hombres, excepto por medios enteramente subjetivos. Lo que aparece
objetivamente es tan sólo el fantasma del hombre “ex físico”. Pero creemos decididamente en el
Espiritismo psíquico, o por decirlo así, “Espiritual”.
PREG.¿Negáis también los fenómenos?
TEÓS. No, por cierto; salvo en caso de engaño consciente.
PREG.¿Cómo los explicáis, pues?
TEÓS. De muchas maneras. No son las causas de tales manifestaciones tan simples
como creen los Espiritistas. Ante todo, el deus ex machina
de las llamadas “materializaciones” es generalmente el cuerpo astral o “doble” del médium, o bien de otra persona presente. También es
ese cuerpo astral el productor o fuerza activa en las manifestaciones de
escritura sobre pizarras, como las
de “Davenport”.
PREG.Decís “generalmente”. ¿Qué es lo que produce lo demás entonces?
TEÓS. Depende de la naturaleza de las manifestaciones. A veces los restos astrales,
las cáscaras (shells) kamalóquicas de las personalidades que fueron; y otras,
los elementales. “Espíritu” es una palabra de múltiple y lato significado.
Ignoro, en realidad, lo que entienden por ese término los Espiritistas; pero lo
que pretenden, según, nuestro entender, es que los fenómenos físicos son
producidos por el Ego que se reencarna, por la “individualidad” espiritual e
inmortal. Rechazamos enteramente esa hipótesis. La individualidad consciente de
los muertos no puede materializarse, ni abandonar su propia esfera mental
devachánica, para volver al plano de
objetividad terrestre.
PREG.Sin embargo, muchas comunicaciones recibidas de los “espíritus” revelan no
sólo inteligencia, sino conocimiento de hechos ignorados por el médium, y
algunas veces hasta hechos que?La Clave de la Teosofía no están conscientemente presentes en el
espíritu del investigador o de cualquiera de los que componen la
reunión.
TEÓS. Esto no prueba necesariamente que la inteligencia y el conocimiento que
mencionáis pertenezcan a espíritus o emanen de almas desencarnadas. Ha habido
sonámbulos que componían música, poesía y resolvían problemas matemáticos
durante su período de éxtasis, sin haber tenido nunca conocimientos de música
ni de matemáticas. Otros contestaban inteligentemente a las preguntas que se
les dirigían, y en varios casos hasta hablaban idiomas, como el Hebreo y el
Latín, que desconocían por completo en estado de vigilia, y todo esto mientras
estaban profundamente dormidos. ¿Sostendréis que esos fenómenos eran producidos
por los “espíritus?”
PREG.¿Cómo explicáis esto?
TEÓS. Afirmamos que, siendo la chispa divina en el hombre una e idéntica en su
esencia con el Espíritu Universal, nuestro “Yo espiritual” es prácticamente
omnisciente; pero que por los impedimentos de la materia no debe manifestar su
saber. Cuanto más desaparezcan esos impedimentos; en otras palabras, CUANTO MÁS
SE PARALICE EL CUERPO FÍSICO POR LO QUE TOCA A SU ACTIVIDAD Y CONCIENCIA
PROPIAS E INDEPENDIENTES, como en estados de sueño profundo, PROFUNDO ÉXTASIS,
o también de enfermedad, más perfectamente podrá manifestarse el Yo interior en
este plano. Tal es nuestra explicación acerca de esos fenómenos de un orden
elevado verdaderamente asombroso, en los que se muestra una inteligencia y un
saber innegables. En cuanto a las manifestaciones de orden inferior, como los
fenómenos físicos, las vulgaridades y charlas del consabido “espíritu”,
necesitaríamos (para explicar tan sólo nuestras más importantes doctrinas, con
respecto a este punto) más tiempo y espacio del que podemos por ahora dedicar
al asunto. No es nuestro deseo intervenir en las creencias de los Espiritistas,
como tampoco en las demás creencias El onus probandi debe recaer en los que
creen en los “espíritus”; y actualmente los directores y los más inteligentes e
instruidos entre los espiritistas, si bien convencidos aún de que las
manifestaciones de orden más elevado tienen por causa las almas desencarnadas,
son los primeros en confesar que no todos los fenómenos son producidos por espíritus.
Llegarán gradualmente a reconocer la verdad entera; pero, mientras tanto, no
tenemos el derecho ni el deseo de convertirlos a nuestras opiniones, tanto
menos cuanto que, en los casos de manifestaciones puramente psíquicas y
espirituales, creemos en la comunicación mutua del espíritu del hombre viviente
con el de las personalidades desencarnadas”. Decimos que en tales casos no son los
espíritus de los muertos los que descienden a la tierra, sino los espíritus de
los vivos los que ascienden a la región de las Almas Espirituales puras. En
realidad no existe ni el ascenso ni el descenso, sino un cambio de estado o
condición para el médium. Al paralizarse o entrar en “trance” el cuerpo de éste
último, el Ego espiritual se liberta de sus trabas y se encuentra en el mismo
plano de conciencia que los espíritus desencarnados. De aquí que si hay alguna
atracción espiritual entre éstos y aquel Ego, se pueden entonces comunicar, como sucede a menudo durante el sueño. La diferencia entre
una naturaleza mediumnística y otra no sensitiva es la siguiente: El espíritu del médium, en libertad, tiene facultad y facilidad para
influir en los órganos pasivos de su cuerpo físico aletargado, haciéndole
actuar, hablar y escribir a voluntad. El Ego puede hacerle repetir, como un
eco, en el lenguaje humano cuyo Ego no tenga una libre correspondencia, durante
el sueño de su cuerpo, con aquellos que ha amado y perdido, sin embargo, por
razón de lo positivo y no receptivo de su envoltura física y de su cerebro,
ningún recuerdo le queda cuando se despierta, salvo a veces alguna idea oscura
de un sueño muy vago.?La Clave de la Teosofía
PREG.¿Es decir, que rechazáis la filosofía del espiritismo in toto?
TEÓS. Si por “filosofía” entendéis sus mal definidas e informes teorías, la rechazamos,
en efecto. Mas en realidad no poseen filosofía alguna. Sus mejores, más
intelectuales y ardientes defensores así lo dicen. Nadie negará ni podrá negar,
excepto algún materialista ciego de la escuela de Huxley, su fundamental e
incontestable verdad, es decir, que los fenómenos se manifiesten por los
médiums, dirigidos por fuerzas invisibles e inteligentes. Respecto a su
filosofía, permitidme que os lea lo que dice el inteligente editor del Light
(la Luz), el defensor más ardiente e ilustrado con que cuentan los
espiritistas. He aquí lo que escribe “M. A. Oxon” uno de los muy contados
Espiritistas filosóficos, tocante a su falta de organización y ciego fanatismo:
“Merece considerarse este punto seriamente, pues la importancia y gravedad del momento es vital. Poseemos una experiencia y un
conocimiento, fuera de los cuales todo otro conocimiento resulta
comparativamente insignificante. El espiritista común se irrita si cualquiera
se atreve a impugnar su indudable conocimiento del futuro y su absoluta certeza respecto a la vida
venidera. Mientras otros hombres han unido sus débiles manos, que tantean en el
sombrío y secreto futuro, él marcha audazmente como quien posee un mapa y no duda del camino. Cuando a otros les ha bastado una piadosa
aspiración o se han contentado con una f e hereditaria, él se jacta de saber lo
que los otros sólo creen y alardea de que con sus vastos conocimientos puede
suplir lo deficiente de las creencias, que hoy agonizan, basadas tan sólo en la
esperanza. Es arrogante en sus procedimientos respecto a las esperanzas más
caras y predilectas del hombre. Parece decir: “Esperáis en aquello que yo
puedo demostrar. Habéis aceptado una creencia tradicional en todo aquello que
puedo probar experimentalmente conforme al más estricto método científico. Van
decayendo las antiguas creencias; separaos de ellas, pues contienen tanto error
como verdad. Sólo construyendo sobre la base de hecho
demostrado es como puede el edificio poseer la solidez y la estabilidad
necesarias. Todos los antiguos cultos se derrumban. Huid de ellos para que no
os aplasten cogiéndoos en su caída. “Cuando se encuentra uno cara a cara con
una persona semejante, ¿qué resulta? Una cosa muy curiosa y poco agradable. Tan
seguro está del terreno que pisa, que no se toma la molestia de asegurarse de la
interpretación de los demás sobre sus hechos. La sabiduría de los siglos se ha
cuidado de dar la explicación de lo que con razón considera como probado; pero él no dedica tiempo alguno a su
estudio. Tampoco está completamente de acuerdo con sus hermanos espiritistas.
Es aquello de la historia de la vieja Escocesa que junto con su marido formaba
una “iglesia”. Tenían ciertas llaves exclusivas para el Cielo, o mejor dicho,
ella las guardaba, pues “no tenía mucha confianza en Diego”. Lo mismo sucede
con las sectas Espiritistas, divididas y subdivididas hasta lo infinito, y
cuyos individuos no están muy seguros unos de otros”. Además, la experiencia
colectiva de la humanidad es unánime en que la unión es la fuerza y la desunión
el origen de la debilidad y de los fracasos. Un puñado de hombres, instruidos y
disciplinados, se convierte en un ejército, y cada hombre vale por cien
indisciplinados que le hagan frente. En cada departamento del trabajo humano, la organización es sinónima de éxito,
de economía de tiempo y fatiga, de beneficio y desarrollo. La falta de método,
de plan; el trabajo inconstante, la energía vacilante y el esfuerzo
indisciplinado conducen al completo fracaso. La voz de los siglos atestigua la
verdad. ¿Acepta el espiritista el fallo y obra en consecuencia? No,
ciertamente. Se rebela contra la organización. Cada uno es ley para sí mismo, y
espina para sus vecinos” (Light, junio , ).
PREG.Según tenía entendido, la Sociedad Teosófica fue fundada en su origen para
matar el espiritismo y la creencia en la individualidad futura del hombre.
TEÓS. Estáis equivocados. Todas nuestras creencias están basadas en esa
individualidad inmortal; pero, como tantos otros, confundís la personalidad con la
individualidad. Los?La Clave de la Teosofía psicólogos occidentales no parecen haber
establecido distinción alguna entre ambas, y es precisamente esa diferencia la
que da la clave para la inteligencia de la filosofía Oriental, y la causa
fundamental de la divergencia que existe entre las doctrinas Teosófica y
Espiritista. A trueque de cargar con mayor hostilidad hacia nosotros si cabe,
por parte de algunos Espiritistas, debo declarar aquí que la Teosofía es el
verdadero y puro Espiritismo, mientras que la imitación moderna de este nombre,
como lo practican hoy las masas, es sencillamente un materialismo
trascendental.
PREG.Sírvase explicar más claramente su idea.
TEÓS. Lo que quiero decir es que, si bien nuestras doctrinas insisten en la
identidad del espíritu y la materia, y aunque decimos que el espíritu es
materia potencial, y la materia, simplemente, el espíritu cristalizado (por
ejemplo, como el hielo es vapor solidificado); sin embargo, como la condición
original y eterna de todo no es espíritu, Sino META–ESPIRITU, por decirlo así
(la materia visible y sólida es simplemente su manifestación periódica),
sostenemos que el término espíritu puede únicamente aplicarse a la verdadera
individualidad.
PREG.Pero ¿cuál es la distinción entre esa “verdadera individualidad” y el “Yo
o Ego” del que todos tenemos conciencia?
TEÓS. Antes de poder contestaros, hemos de discurrir acerca de lo que entendéis
por “Yo o Ego”. Distinguimos entre el hecho sencillo de propia conciencia, el
sentimiento sencillo de que “Yo soy Yo”, y el pensamiento complejo de que “Soy
el Sr. Smith” o la Sra. Brown”. Creyendo como creemos, en una serie de nacimientos para el mismo
Ego, o reencarnación, esa distinción es el eje fundamental de la idea entera.
Veis que “Mr. Smith”. En realidad, significa una larga serie de experiencias
diarias, unidas todas por la continuación de la memoria, formando lo que Mr.
Smith llama “El yo”. Pero ninguna de esas “experiencias” son realmente el “Yo”
o el “Ego”, ni producen a “Mr. Smith” la sensación de ser él mismo, pues olvida
la mayor parte de sus experiencias diarias, y producen EL SENTIMIENTO DE
EGOIDAD en él, únicamente mientras duran. Nosotros los Teósofos distinguimos,
por lo tanto, entre ese conjunto de “experiencias”, que llamamos la falsa
personalidad (por ser tan fugaz y finita), y aquel elemento del hombre al que el sentimiento del “Yo soy yo” es debido. Es este “Yo soy yo” la
verdadera individualidad para nosotros: y, sostenemos que este “Ego” o
individualidad representa como el
actor en las tablas, muchos papeles en la escena de la vida. Consideramos cada
nueva vida del mismo Ego en la tierra como una representación distinta en el escenario de un
teatro. Aparece el actor o “ Ego” una noche como “Macbeth”, la siguiente como
“Shylock”, la tercera como “Romeo”, la cuarta como “Hamlet” o “Rey Lear”, y así
sucesivamente. Hasta que ha recorrido el cielo completo de encarnaciones. El
Ego empieza su peregrinación de vida en papeles muy secundarios como el de un
espectro, un “Ariel” o un “Duende”; representa luego un papel de comparsa; es
un soldado, un criado, un corista: luego asciende a “papeles hablados”,
desempeña papeles principales alternando con otros insignificantes hasta que
por fin se despide de la escena como “Próspero”, el mago. Véase más adelante “acerca de la Individualidad
y la Personalidad“.?La Clave de la Teosofía
PREG.Entiendo. Decís que aquel verdadero Ego no puede volver a la tierra
inmediatamente después de la muerte. Sin embargo, seguramente, ¿queda el actor
en libertad de volver, si quiere, a la escena donde tuvieron lugar sus actos
anteriores, si es que ha conservado el sentido de su individualidad?
TEÓS. Lo negamos simplemente, porque semejante regreso a la tierra sería
incompatible con un estado cualquiera de felicidad y bienaventuranza sin mezcla
después de la muerte, conforme estoy dispuesto a probar. Creemos que el hombre
sufre tantas inmerecidas penas y miserias durante su vida, por culpa de los
demás con que está relacionado, o a causa del ambiente que lo rodea, que
seguramente tiene derecho a un descanso y una tranquilidad perfectos, si no a
la felicidad, antes de volver a cargar de nuevo con el peso de la vida. Sin
embargo, podremos discutir este punto al detalle, más adelante. POR QUÉ
INTERESA LA TEOSOFÍA
PREG.Entiendo hasta cierto punto las doctrinas teosóficas; pero observo que son
mucho más complicadas y metafísicas que las del espiritismo o las ideas religiosas corrientes. ¿Podéis explicarme cómo ha despertado este sistema
de la Teosofía, que defendéis, tanto interés y tanta animosidad al mismo tiempo?
TEÓS. Creo que existen varias razones para ello. Entre otras causas que pueden
citarse, figura primeramente la gran reacción que existe, hija de las groseras
teorías materialistas que hoy prevalecen entre los hombres de ciencia. En
segundo lugar, el descontento general respecto de la teología artificial de las
diferentes Iglesias Cristianas, y el número cada vez mayor de sectas que se
combaten unas a otras. Tercero, una percepción creciente del hecho de que las
creencias que se contradicen tan evidentemente unas a otras, no pueden ser
verdaderas, y que pretensiones no comprobadas no pueden ser reales. A esa
natural desconfianza en las religiones convencionales hay que añadir el fracaso
completo de las mismas, en cuanto a la conservación de la moral y la
purificación de la sociedad y de las masas. Cuarto, la convicción en muchos, y
el saber en algunos, de que debe existir en alguna parte un sistema filosófico
y religioso que ha de ser científico y no solamente especulativo. Finalmente,
la creencia de que quizás tal sistema haya de buscarse en doctrinas que se
anticiparon con mucho a toda, fe moderna.
PREG.Mas ¿cómo ha venido ese sistema a revelarse precisamente ahora?
TEÓS. Porque precisamente ahora encontraron ocasión propicia y preparada la
época para ello; lo que se prueba por el decidido esfuerzo y el empeño de
tantos ardientes escritores y sabios en alcanzar la verdad, cueste lo que
cueste y en cualquier parte que eso oculta. Teniendo esto en consideración, los
depositarios de la misma permitieron que algunas partes de esa verdad, al
menos, fuesen divulgadas. Si se hubiese diferido la formación de la Sociedad
Teosófica para unos cuantos años más adelante, una mitad de las naciones
civilizadas sería a estas horas materialista declarada, y antropomorfista y
fenomenalista la otra mitad.
PREG.¿Hemos de considerar a la Teosofía en algún modo como una revelación??La Clave de la Teosofía
TEÓS. De ninguna manera, ni siquiera en el sentido de una velación de algunos
seres superiores, sobrenaturales, o al menos, sobrehumanos; sino solamente en
el sentido de un “descubrimiento” de antiguas, muy antiguas verdades, ante
inteligencias hasta ahora ignorantes de las mismas; ignorantes hasta de la
existencia y conservación de tal ciencia arcaica .
PREG.Habéis hablado de “animosidad.” Si la verdad es tal como la representa la Teosofía, ¿por qué ha encontrado tanta oposición y poca aceptación en general?
TEÓS. Por muchas y diversas razones, una de las cuales consiste en el odio que
sienten los hombres alas “innovaciones”, como suelen llamarlas. El egoísmo es esencialmente
conservador, y odia que lo molesten. Prefiere la mentira fácil y cómoda, a la
verdad más grande, si requiere esta última un sacrificio personal, por
insignificante que sea. Grande es el poder de la inercia mental cuando se trata
de algo que no produzca un beneficio y recompensa inmediatos. Nuestra época es
eminentemente antiespiritual y práctica. Además, hay que tener en cuenta la
índole especial de las enseñanzas Teosóficas; la naturaleza eminentemente
abstracta de sus doctrinas, algunas de las cuales contradicen abiertamente
muchas extravagancias humanas tenidas en aprecio por los sectarios, y que han
penetrado en el corazón mismo de las creencias populares. Si a todo esto se
agregan los esfuerzos personales y la gran pureza de vida exigidos a los que
aspiran a figurar entre los discípulos del círculo interior, y la clase muy
limitada de personas a las que atrae un código o reglamento enteramente
desinteresado y altruista, se comprenderá fácilmente por qué está destinada la
Teosofía a una labor tan lenta y tan ruda. Es esencialmente la filosofía de los
que sufren y han perdido toda esperanza de encontrar alivio y socorro en las
luchas de la vida, por ningún otro medio. Además, la historia de todo sistema
de creencias o moral recientemente introducido en suelo extranjero demuestra
que sus comienzos son siempre combatidos por todos los medios y obstáculos que
tanto el oscurantismo como el egoísmo pueden sugerir. “La corona del innovador es, en verdad, una corona de espinas. No
pueden echarse por tierra sin peligro alguno los antiguos y ruinosos
edificios.”
PREG.Todo esto se refiere más bien a la filosofía y ética de la Teosofía.
¿Podéis darme una idea general de la Sociedad Teosófica, su objeto y estatutos?
TEÓS. Jamás se ha guardado secreto sobre ello. Preguntad y contestaré con
exactitud.
PREG.He oído decir que estabais ligados por compromisos o juramentos. Está de moda, particularmente desde hace poco
tiempo, ridiculizar la noción de que haya existido nunca otra cosa más que
impostura sacerdotal en los misterios de pueblos grandes y civilizados, como lo fueron los Egipcios, los Griegos o los Romanos.
Preténdese que hasta los Rosacruces mismos eran una especie de lunáticos y de
impostores. Numerosos libros se han escrito acerca de ellos; y principiantes
que apenas conocían ese nombre pocos años antes, se han presentado como grandes críticos y gnósticos, acerca de la Alquimia,
de los filósofos del fuego y del misticismo en general. Se sabe, sin embargo, que una
larga serie de Hierofantes de Egipto, de la India, de Caldea y de Arabia, así
como los más grandes filósofos y sabios de Grecia y del occidente, incluyeron
bajo la designación de Sabiduría y Ciencia Divina todo conocimiento, porque
consideraban la base y el origen de todo arte y ciencia como esencialmente
divino. Platón tenía por sacratísimos a los misterios; y Clemente de
Alejandría, que había sido iniciado en los misterios Eleusinos, declaró que”
las doctrinas que en ellos se enseñaban contenían la meta de todo saber
humano.” ¿Eran Platón y Clemente dos impostores, dos locos, o ambas cosas a la
vez??La Clave de la Teosofía
TEÓS. Sólo en la Sección “Esotérica” o Secreta.
PREG.También he oído que algunos miembros, después de haberse dado de baja, no
se consideraban como ligados por aquellos. ¿Pueden hacerlo?
TEÓS. Esto demuestra que su concepto del honor es un concepto imperfecto. ¿Cómo pueden
hacerlo? Como dice muy bien el Path (Sendero), nuestro órgano
teosófico en Nueva York, respecto a un caso análogo: “Supóngase que se forma
consejo de guerra a un soldado por faltar al juramento y a la disciplina, y que
es expulsado del servicio. Lleno de rabia ante el castigo merecido,
cuyas consecuencias no ignoraba, por haber sido claramente advertido de las
mismas, el soldado se pasa al enemigo y le da informes cual espía y traidor,
para vengarse del que era su jefe, pretendiendo quedar relevado del juramento
de lealtad a su causa, por efecto del castigo que se le impusiera”. ¿Creéis que
tiene razón, que está justificado? ¿No opináis que merece se lo considere como un hombre sin honor, como un cobarde?
PREG.Tal creo; pero otros piensan de distinto modo.
TEÓS. Tanto peor para ellos. Pero hablaremos de este asunto más adelante. III
LA LABOR DE LA SOCIEDAD TEOSÓFICA FINES DE LA SOCIEDAD
PREG.¿Cuáles son los fines de la Sociedad Teosófica?
TEÓS. Son tres, desde su comienzo: º) Formar un núcleo de la Fraternidad
Universal de la Humanidad, sin distinción de raza, color, sexo o credo. º)
Fomentar el estudio de las Escrituras, de las Religiones y las Ciencias del
Mundo, tanto Arias como las otras, y reivindicar la importancia de la antigua
literatura Asiática y principalmente de las filosofías Brahmánica, Buddhista y
Zoroastriana. º) Investigar los misterios ocultos de la Naturaleza bajo todos
los aspectos posibles, y los poderes psíquicos y espirituales latentes,
especialmente en el hombre. Tales son, en líneas generales, los tres objetos
principales de la Sociedad Teosófica.
PREG.¿Podéis darme informes más detallados respecto de los mismos?
TEÓS. Podemos dividir cada uno de esos tres objetos en tantas cláusulas como fuesen necesarias.
PREG.Empecemos, en tal caso, por la primera, ¿De qué medios os valdréis para
despertar semejante sentimiento de fraternidad entre razas completamente
distintas en sus religiones, costumbres, creencias y modo de pensar??La Clave
de la Teosofía
TEÓS. Permitidme añadir lo que, según parece, no quisierais expresar. Sabemos
ciertamente que, excepto cuando dos restos de razas –los Parsis y los Judíos–,
toda nación está en discordia, no sólo contra todas las otras naciones, sino
hasta dentro de ella misma. Esto lo encontramos sobre todo en las llamadas
naciones Cristianas civilizadas. De ahí proviene vuestra extrañeza, y la razón
por la cual nuestro primer objeto os parece una utopía. ¿No es cierto?
PREG.Es verdad; pero ¿qué podéis decir contra esto?
TEÓS. Nada contra el hecho; pero mucho sobre la necesidad de atajar las causas
que hacen que la Fraternidad Universal sea en el presente una utopía.
PREG.¿Cuáles son, según vuestra opinión, esas causas?
TEÓS. Primero, y sobre todo, el egoísmo propio de la naturaleza humana. En vez
de combatirse ese egoísmo, cada día adquiere mayor fuerza; y es estimulado por
la educación religiosa actual, convirtiéndose en un sentimiento feroz e
irresistible, que dicha educación no solamente tiende a fomentar, sino a
justificar positivamente. Las ideas de las gentes respecto al bien y al mal han
sido pervertidas por completo por la aceptación literal de la Biblia Hebraica.
Todo el desinterés de las doctrinas altruistas de Jesús se ha convertido en
tema puramente teórico para la oratoria del púlpito, mientras que los preceptos
de egoísmo práctico enseñados en la Biblia Mosaica, contra los que el Cristo predicó
tan en vano, se han incrustado en la vida más íntima de las naciones
occidentales. “Ojo por ojo y diente por diente” ha venido a ser la primera
máxima de sus leyes. Pues bien; declaro abiertamente, y sin temor, que sólo la
Teosofía puede extirpar la perversidad de esa doctrina, así como la de tantas otras. EL ORIGEN COMÚN DEL HOMBRE
PREG.¿Cómo?
TEÓS. Demostrando sencillamente, en el terreno lógico, filosófico, metafísico y
hasta científico, que: a) Todos los hombres tienen espiritual, y físicamente el
mismo origen; lo que constituye la doctrina fundamental de la Teosofía. b) Que
teniendo la humanidad una misma y única esencia, y siendo esa esencia una
–infinita, increada y, eterna, ya la llamemos Dios o Naturaleza–, nada, por lo
tanto, puede afectar a una nación o a un hombre sin afectar a todas las demás
naciones y a todos los demás hombres. Tan cierto y obvio es esto, como que una piedra tirada en un estanque pondrá en
movimiento pronto o tarde toda gota de agua en él contenida.
PREG.Pero ésta no es la doctrina de Cristo, sino más bien una noción panteísta.
TEÓS. Aquí es donde os equivocáis. Es puramente Cristiana, aunque no Judaica,
y, por consiguiente, quizás prefieran ignorarla las naciones Bíblicas.
PREG.Ésta es una acusación injusta. ¿Dónde están vuestras pruebas??La Clave de
la Teosofía
TEÓS. Están a la mano. Se atribuyen a Cristo estas palabras: “Amaos los unos a
los otros” y “Amad a vuestros enemigos, pues si solo amáis a aquellos que os
amen, ¿qué mérito tenéis? ¿Acaso los publicanos mismos no lo hacen? Y si sólo saludáis a
vuestros hermanos, ¿qué más hacéis que los demás? ¿No lo hacen acaso los mismos
publícanos?” Éstas son las palabras de Cristo. Pero el Génesis IX, , dice:
“Maldito sea Canaán; siervo de los siervos será entre sus hermanos”. Y la gente
Cristiana, pero Bíblica, prefiere la ley de Moisés a la ley amorosa de Cristo.
Basan en el Antiguo Testamento, que se presta a todas sus pasiones, sus leyes
de conquista, anexión y tiranía, respecto de las razas que llaman inferiores. Sólo
la historia puede darnos una idea, aunque imperfecta, de los crímenes,
cometidos con el apoyo de ese pasaje infernal del Génesis (tomado al pie de la
letra) .
PREG.Habéis dicho que la identidad de nuestro origen físico, está probada por
la ciencia, y la de nuestro origen espiritual por la Religión de la Sabiduría.
Sin embargo, no dan muestras los Darwinistas de afección fraternal muy grande.
TEÓS. Precisamente. Esto es lo que demuestra la deficiencia de los sistemas
materialistas, y prueba que nosotros, los Teósofos, tenemos razón. La identidad
de nuestro origen físico no alcanza ni estimula nuestros sentimientos más
elevados y profundos. Privada de su alma y espíritu, o de su esencia divina, la materia no
puede hablar al corazón humano. Pero una vez probada, y grabada profundamente
en nuestros corazones, la identidad del alma y del espíritu del hombre real, inmortal, según nos enseña la Teosofía,
esto nos conducirá lejos en el camino de la verdadera caridad y buen deseo
fraternales.
PREG.Mas, ¿cómo explica la Teosofía el origen común del hombre? Publicanos, considerados como ladrones y rateros en aquellos tiempos. Tanto el
nombre como la profesión de publicano eran entre los judíos las
cosas más odiosas de este mundo. No se les permitía penetrar en el templo, y
Mateo (XVIII, )habla de un pagano y de
un publicano como de cosas idénticas. Sin embargo, eran tan solo los
recaudadores de impuestos romanos, y ocupaban la misma posición que los
empleados oficiales ingleses, en la India y en otros países conquistados, ocupan hoy día. “Al fin de la Edad Media, la esclavitud,
dominada por fuerzas morales, había desaparecido de Europa en general; pero
ocurrieron dos acontecimientos importantes, que anularon al poder moral que
obraba sobre la sociedad europea, y dieron rienda suelta a una serie de
calamidades tales, que casi puede decirse que jamás se han conocido otras
mayores. Uno de esos acontecimientos fue el primer viaje a una costa populosa y
bárbara, donde los seres humanos eran un artículo usual de tráfico; y el otro,
el descubrimiento de un Nuevo Mundo, en el que se abrieron veneros de riqueza,
para cuya explotación sólo faltaba llevar brazos que trabajasen. Durante
cuatrocientos años, hombres, mujeres y niños eran separados de todos los que
conocían y amaban, y se los vendían en las costas de África a traficantes
extranjeros; se los cargaba de cadenas en la sentina de los buques (encerrando
juntos a menudo a los vivos y los muertos durante horribles travesías); y según
Bancroff, historiador imparcial, de tres millones y pico de seres, doscientos
cincuenta mil fueron arrojados al agua durante aquella época, mientras que el
resto era condenado a indecible miseria y sufrimiento cruel en las minas, o a
gemir bajo el látigo en los cañaverales y arrozales. La culpabilidad de este
gran crimen recae sobre la Iglesia Cristiana. ”En nombre de la Santísima
Trinidad” el Gobierno español firmó más de diez tratados autorizando la venta
de quinientos mil seres humanos. En Sir
John Hawkins se hizo a la mar para emprender el viaje infernal que tenía por
objeto comprar esclavos en África para venderlos en las Indias Occidentales, en
un buque que llevaba el nombre sagrado de Jesús; e Isabel, la reina
Protestante, lo recompensó por su éxito en esta primera aventura de los
ingleses en aquel inhumano tráfico, autorizándolo a llevar como escudo de armas
“un medio moro en su color natural, ligado con una cuerda”, o en otras
palabras, a un esclavo negro encadenado.” (Conquistas de la Cruz. – Tomado de
Agnostic Journal).?La Clave de la Teosofía
TEÓS. Enseñando que la raíz de toda la naturaleza, objetiva y subjetiva, y todo
en el Universo, visible o invisible, es, era y será siempre una esencia
absoluta de la que todo parte y a la que todo vuelve. Ésta es la filosofía Aria,
representada por completo tan sólo por los Vedantinos y el sistema Buddhista.
Con este fin, es deber de todos los Teósofos fomentar por todos los medios
prácticos y en todas las naciones la difusión de la educación antisectaria.
PREG.¿Qué recomiendan, además de esto, los estatutos de la Sociedad a sus
miembros? Me refiero al plano
físico.
TEÓS. La organización de la sociedad descrita por Eduardo Bellamy en su
magnífica obra Looking Backwards (Mirando atrás), representa admirablemente la
idea teosófica respecto a cuál habría de ser el primer gran paso hacia la
completa realización de la fraternidad universal. El estado de cosas que
describe no alcanza la perfección, porque aún existe y obra el egoísmo en el
corazón de los hombres. Pero, en general, el egoísmo y el individualismo han
sido dominados por el sentimiento de solidaridad y fraternidad mutuos; y el
plan de vida descrito en la obra reduce a un mínimum las causas que tienden a
crear y alimentar el egoísmo.
PREG.¿De modo que, como Teósofos, tomaríais parte en todo esfuerzo que
tendiese a la realización de semejante ideal?
TEÓS. Ciertamente; y lo hemos probado con hechos. ¿No habéis oído hablar de los
Clubes y del partido Nacionalista, que han surgido en América
desde la publicación de la obra de Bellamy? Van ganando terreno cada día, y con
el tiempo irán ganando más y más. Pues bien; esos clubes y ese partido fueron
creados al principio por Teósofos. Uno de los primeros, el Club Nacionalista de
Boston (Massachussets), tiene dos Teósofos por Presidente y Secretario, y la
mayoría de su consejo ejecutivo pertenece a la Sociedad Teosófica. En la
constitución de todos los clubes y en la del partido que están formando, la
influencia Teosófica y de la Sociedad es franca y abierta, porque toman todos
como base, como primero y fundamental principio, la Fraternidad humana, tal
como la enseña la Teosofía. En su declaración de Principios, dicen: “El
principio de la Fraternidad es una de las verdades eternas que dirigen el
progreso del mundo por caminos que distinguen la naturaleza humana
de la naturaleza del bruto”. ¿Qué más teosófico que esto? Pero no basta.
Lo que es necesario también es grabar en los hombres la idea de que si el
origen de la humanidad es uno, debe entonces haber igualmente una verdad común
en todas las diferentes religiones, excepto en la judía, puesto que ni en la
KábaIa misma se encuentra expresada.
PREG.Esto se refiere al origen común de las religiones, y aquí puede que
tengáis razón. Pero, ¿cómo puede aplicarse a la Fraternidad práctica en el plano físico?
TEÓS. Primero, porque lo que es verdad en el plano metafísico, también debe serlo en el físico. Segundo,
porque no existe causa más poderosa de odio y disputas que las diferencias
religiosas. Cuando una parte de la humanidad se cree única poseedora de la
verdad absoluta, es muy natural que considere a su vecino sumido en el error o
en poder del Diablo. Mas, conseguir demostrar que nadie posee toda la verdad,
sino que las distintas ideas se complementan mutuamente; que la verdad completa
sólo puede encontrarse en la?La Clave de la Teosofía unión de las diversas opiniones, después de
haber sido eliminado todo lo falso de cada una de ellas: entonces, la verdadera
fraternidad, en religión, podrá ser un hecho. Lo mismo puede aplicarse al mundo
físico.
PREG.Os ruego desarrolléis más vuestra idea.
TEÓS. Tomad un ejemplo. Una planta se compone de raíz, tronco, tallos y hojas. Del mismo modo, la humanidad, como un todo, es el tronco que procede de la raíz
espiritual; el tronco es la unidad de la planta. Atacado el tronco, es evidente
que cada rama y cada hoja se ha de resentir. Así sucede con la humanidad.
PREG.En efecto; pero si sólo se ataca una hoja o una rama, no se daña a toda la
planta.
TEÓS. ¿De manera que creéis que perjudicando a un hombre no perjudicáis a la
humanidad? ¿Ignoráis que hasta la ciencia materialista enseña que cualquier
perjuicio, por ligero que sea, causado a una planta, ha de afectar por completo
a su futuro desarrollo? Estáis, por lo tanto, en un error, y la analogía es perfecta.
No tenéis en cuenta el hecho de que puede a menudo resentirse todo el cuerpo de
resultas de una cortadura en un dedo e influir en todo el sistema nervioso; y
he de haceros presente que puede haber otras leyes espirituales que operen
sobre las plantas y los animales, así como sobre la humanidad; si bien, como no
reconocéis su acción en plantas y animales, podéis negar su existencia.
PREG.¿A qué leyes os referís?
TEÓS. Las llamamos leyes kármicas; pero no podréis comprenderla significación
completa del término a no ser que estudiéis Ocultismo. Mi
argumento, sin embargo, no se apoyaba en la suposición de esas leyes, sino
solamente en la analogía de la planta. Extended esa idea, aplicadla
universalmente, y pronto veréis que en la filosofía verdadera cada acción
física tiene su efecto moral y eterno. Perjudicad a un hombre, causándole un
daño corporal; pensaréis que su pena y su sufrimiento no pueden en modo alguno
afectar a sus prójimos, y mucho menos a hombres de otras naciones. Nosotros
afirmamos que si lo hará a su debido tiempo. Decimos, por consiguiente, que
mientras cada hombre no comprenda y acepte, como una verdad axiomática, que
perjudicando a otro nos perjudicamos, no sólo a nosotros mismos, sino, a la
larga, a toda la humanidad, no son posibles en la tierra sentimientos
fraternales, tales como los que predicaron todos los grandes Reformadores,
sobre todo Buddha y Jesús. NUESTROS DEMÁS OBJETOS
PREG.¿Queréis ahora explicar los medios por los cuales os proponéis llevar a
cabo el segundo objeto?
TEÓS. Reuniendo para la biblioteca de nuestro Centro General de Adyar, Madrás
(y los miembros de las Ramas para sus bibliotecas locales), todas las mejores
obras que podamos, acerca de las religiones del mundo. Presentando por escrito
informes correctos sobre las varias filosofías, tradiciones y leyendas
antiguas, y difundiéndolas prácticamente por medio?La Clave de la Teosofía de la traducción y publicación de obras
originales de valor, extractos y comentarios sobre las mismas, e instrucciones
orales de personas versadas en sus respectivos conocimientos.
PREG.¿Y acerca del tercer objeto, el de desarrollar en el hombre sus
poderes latentes, espirituales o psíquicos?
TEÓS. También debe éste llevarse a cabo por medio de publicaciones, en los
puntos donde no son posibles las reuniones y enseñanzas personales. Nuestro
deber es conservar vivas en el hombre sus intuiciones espirituales. Oponernos y
combatir, después de la debida investigación y prueba de su naturaleza
irracional, la superstición en todas sus formas, religiosa, científica o
social, y la hipocresía sobre todo, sea como espíritu religioso de secta o como
creencia en milagros o cualquier cosa sobrenatural. Lo que hemos de tratar de
conseguir es el conocimiento de todas las leyes de la naturaleza, y difundirlo.
Fomentar, el estudio de esas leyes menos comprendidas por la gente moderna, las
llamadas Ciencias Ocultas, basadas en el verdadero conocimiento de la
Naturaleza, en vez de serlo como al presente, en creencias supersticiosas,
fundadas en la le ciega y en la autoridad. Aunque fantásticos, a veces los
conocimientos y tradiciones populares, después de depurados, pueden llevarnos
al descubrimiento de importantes secretos de la Naturaleza, perdidos hace mucho
tiempo. La Sociedad, por lo tanto, al seguir esa línea de investigación, espera
ensanchar el campo de la observación científica y filosófica. CARÁCTER SAGRADO
DEL COMPROMISO
PREG.¿Se aplica en la Sociedad algún sistema de ética?
TEÓS. Bastante clara y fácil es la nuestra para el que quiera seguirla. Es la
esencia de la ética del mundo, sacada de las enseñanzas de todos los grandes
reformadores del Universo. En ella veréis representados a Confucio y Zoroastro,
Lao–Tse y el Bhagavat–Gîtâ, los preceptos de Gotama Buddha y Jesús de Nazaret,
de Hillel y su escuela; así como los de Pitágoras, Sócrates, Platón y sus
respectivas escuelas.
PREG.¿Siguen los miembros de la Sociedad esos preceptos? Tengo entendido que
existen grandes disensiones y disputas entre ellos.
TEÓS. Es muy natural; pues aunque la reforma, en su estado actual, puede
considerarse como nueva, los hombres y las mujeres que hay que reformar
no son sino las mismas naturalezas humanas pecadoras de los tiempos pasados. Como ya se dijo, son pocos los miembros activos, celosos y
ardientes; pero muchos son los sinceros y bien dispuestos que tratan de
sostener lo mejor que pueden los ideales de la Sociedad y los suyos propios. Es
deber nuestro el ayudar a los miembros, individualmente, en el progreso
intelectual, moral y espiritual, y no censurar o condenar a los que yerran y
fracasan. No tenemos, estrictamente hablando, derecho para negar la admisión a
persona alguna especialmente en la Sección Esotérica de la Sociedad en la cual
“el que entra es igual a un recién nacido”. Pero si cualquier miembro, a pesar
de sus compromisos sagrados, contraídos bajo su palabra de?La Clave de la
Teosofía honor y en nombre del “Yo”
inmortal, sigue después de ése “nuevo nacimiento” con los vicios y defectos de
la antigua vida, tolerándolos y satisfaciéndolos no obstante pertenecer a la
Sociedad, entonces, naturalmente, es más que probable que se le pondrá en el
trance de